23-ESTUDIO BIBLICO PERSONAL: LA DIMENSIÓN EVANGELIZADORA DE LA VIDA

LA DIMENSIÓN EVANGELIZADORA DE LA VIDA

Uno de los cuadros de la iglesia primitiva que más llaman la atención se encuentra en Hechos 2:46-47. El contexto muestra a los primeros cristianos (mas de 3000) reuniéndose constantemente y compartiendo su vida en común.

 En público o en los hogares, la naturaleza de sus reuniones era dar culto a Dios y mantener saludables relaciones entre sí. ¡Una vida en comunidad tan vibrante y un gozo tan sincero magnetizaban a los de afuera! Lucas registra un resultado natural: “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.

Una comunidad cristiana viva puede atraer al extraño mas satisfecho. Nina era una estudiante de una familia de clase media alta, que casualmente llegó a una conferencia de fin de semana, sin saber que era para dirigentes estudiantiles cristianos. La noche antes de partir dijo que necesitaba hablar con alguien. Contó que en su adolescencia había abandonado una vida eclesiástica carente de sentido, habiendo llegado a la conclusión de que el cristiano hacía tiempo que había sido superado por la ciencia moderna y la psicología. Pero ahora admitía: “Me ha afectado este encuentro bíblico, nunca había soñado ver a gente inteligente estudiando la Biblia. Estas personas realmente se aman unos a otros, ¿no es así? Se puede ver por la manera en que escuchan lo que dicen los otros. En realidad es la primera vez que he visto el amor…”

Una hora después, Nina entregaba su vida a Jesucristo. Volvió a su iglesia y llegó a ser una dirigente en el grupo de jóvenes, trabajando con ellos en el estudio bíblico y la extensión.

COMO PODEMOS ESTUDIAR CON NO CRISTIANOS

Muchos (especialmente cristianos nominales y buscadores conscientes) han hallado a Jesucristo en la atmósfera cálida y acogedora de un encuentro bíblico pastoral. Pero muy a menudo un no cristiano aparece una vez y nunca mas vuelve. Puede haberse sentido incómodo, no porque en el grupo hubiera algo malo, sino simplemente porque era un extraño. O el estudio puede haber sido demasiado complicado o demasiado irrelevante o raro para él.

Un no cristiano que se da cuenta de que está solo contra la opinión unida de los cristianos, puede ponerse a la defensiva y volverse argumentador. O puede simplemente levantarse y marcharse lo más pronto posible, especialmente si siente que los comentarios se dirigen a él. O puede ceder a la presión psicológica de la mayoría, sin haber podido lograr una transformación espiritual. ¡Ciertamente estos amigos son suficientemente importantes para que planifiquemos sesiones de estudio especiales para ellos!.

EL ENCUENTRO BIBLICO DE EVANGELIZACIÓN

El encuentro bíblico de evangelización (EBE) consiste en uno o más cristianos consagrados que estudian pasajes del Evangelio junto con un número igual o mayor de amigos no creyentes, guiándolos a considerar la Persona de Jesucristo con el objeto de que lleguen a confiar en él como Salvador y Señor.

Proporción de no cristianos en el grupo

Por lo menos la mitad de quienes asistan al EBE deben ser no creyentes. El mantener esta proporción tiene estas ventajas:

· Nuestros amigos se sienten menos incómodos, puesto que están en mayoría: es su atmósfera.

· El contenido del estudio puede ser planeado para sus necesidades e intereses específicos.

· Es probable que la discusión sea más espontánea y genuina.

· La convicción nacerá de los hechos del Evangelio, y no de la opinión de la mayoría o de factores sociales.

· Es un mejor uso del tiempo y energía de los cristianos. En el caso de un grupo de 20 a 30 miembros, el número de amigos alcanzados será mayor si los cristianos se despliegan en equipos de dos o tres, que si los llevan ocasionalmente a un encuentro bíblico pastoral.

· Multiplica el número de los que están preparados para otras actividades evangelizadoras como conferencias, campamentos, reuniones hogareñas, etc. Casi garantiza que estas actividades tampoco estarán sobrecargadas de cristianos.

Dos objeciones

Frecuentemente se plantean dos preguntas. La primera procede de cristianos escépticos para quienes el estudio bíblico se ha tornado aburrido: “¿Vendrán los no creyentes?” Muchos lo hacen, en países de los cinco continentes como lo hemos mencionado antes. Y vuelven una y otra vez !y luego llevan a sus amigos¡ Además, muchos de entre ellos se han convertido, porque un EBE es evangelización intensiva, plantar y cuidar árboles, individualmente, más bien que sembrar al azar.

Muchas personas que no están dispuestas a asistir a la iglesia, sienten curiosidad, sin embargo, por la Biblia. El EBE a menudo les inspira a leer la Biblia por sí mismas. Una joven francesa le confesó al dirigente del encuentro: “Yo hice trampa. Ya leí el pasaje de la semana próxima. Espero que no le importe.” Eduardo, excitado por su descubrimiento de Romanos 3, se preguntaba si sabríamos que eso está en la Biblia.

La segunda objeción tiene que ver con la preocupación de que el mayor número de no creyentes pueda dominar a los cristianos: “¿No perderemos el control de la discusión?” Invite a sus amigos a examinar los relatos históricos acerca de Jesucristo, no a un intercambio de opiniones religiosas. Una vez de acuerdo sobre esto, refiérase siempre al texto como su autoridad. Ellos no están obligados a creerlo. El acuerdo es ver lo que dice el relato.

El evangelio tiene el poder de capturar la atención de nuestros amigos sean cuales fueren sus motivos iniciales, de crear sed, de iluminar sus mentes y de conducirlos a la fe (Salmo 119:130 y Rom. 1:16-17).

LOS OBJETIVOS INMEDIATOS Y ÚLTIMOS

El objetivo último del EBE es que nuestros amigos se entreguen al Señor Jesucristo. Algunos pueden estar dispuestos a hacerlo al terminar su primer EBE, como Vera, que dijo: “He estado buscando a Dios mucho tiempo, y no he podido hallarlo.” Pero la mayoría de las personas en nuestro mundo pagano no saben lo suficiente sobre Jesucristo como para confiar en él tan fácilmente como lo hizo Vera.

El objetivo inmediato es ayudar a los no cristianos a responder de manera positiva a Jesucristo. Considérese el ejemplo de Jesús al conducir a una fe plena a los Doce. No les dijo de pronto que él era Dios. Cuando le preguntaron sobre él, dijo: “Ven y ve” (Jn 1:39). Sabía que aquellos judíos, firmemente monoteístas, no hubieran sido capaces de captar la asombrosa verdad de su deidad hasta no haber tenido tiempo suficiente para observar y pesar las evidencias concretas. No fue sino hasta unos seis meses antes de la crucifixión (¡Unos dos años y medio después de su primer contacto con Cristo1!) cuando pudieron decir por boca de Simón Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Tm 16:16)

La mayoría de nuestros amigos también necesitan tiempo. En los Evangelios podrán ver a Jesús en acción y dialogando personalmente. Nosotros debemos ayudarles a proyectarse a los días del Nuevo Testamento e identificarse con las personas que se encontraron con Jesús y a través de ellas interactuar con él.

El objetivo inmediato se ha logrado si al terminar el estudio los participantes quieren saber más sobre Jesucristo. O si empiezan a dudar de su propia capacidad, o a comprender que deben buscar más empeñosamente la verdad, algo que los acerque un paso más a Dios.

EL CONTENIDO

El EBE se concentra en la persona de Jesucristo

Por eso nos concentramos principalmente en pasajes del Evangelio. Los no creyentes a menudo se sorprenden al descubrir que el Jesús del Nuevo Testamento es muy diferente del Jesús de sus vagos o sentimentales preconceptos. El Nuevo Testamento empieza por tomar en serio la humanidad de Jesús. El no era Dios disfrazado de hombre. Era Dios convertido en hombre.

Aunque nunca dejó de ser Dios, no hacía uso de sus prerrogativas divinas (Fil 2:5-7). Voluntariamente se limitó a nuestra condición humana, recurriendo al poder y la sabiduría divinos, como debemos hacerlo nosotros, por medio del Espíritu Santo y la oración (Mt 12:28) (Lc 5:17) (Jn 5:19-30) (Hch. 10:38). Si por ser Dios lo hubiera sabido todo automáticamente, sus conversaciones con las personas no hubieran sido genuinas (Lc 2:46) (Mt 24:36) Mas bien tenía una percepción profética y una agudizada percepción humana por el hecho de que era sin pecado.

Las dificultades humanas le afectaban como nos afectan a nosotros. Enfrentaba pruebas y tentaciones reales. De otro modo, gran parte del Nuevo Testamento carecería de significado. Véase Hebreos 2:17 y 4:15. No debemos despojar a la encarnación de Cristo del sentido que tiene para la humanidad perdida, como hacían los herejes de 1ª de Juan. Jesús realmente se arriesgó cuando tocó al leproso. Realmente estaba cansado cuando se durmió en la barca en medio de la tormenta. Realmente temía a la crucifixión cuando oró en Getsemaní.

Solo si nuestros amigos ven al Jesús verdaderamente humano, pueden empezar a sentir el impacto de su divinidad. Sólo así se convierte él en una persona viviente en quien ellos puede confiar, y a quien pueden amar y adorar.

Un EBE no debe ser:

· Una discusión teológica o doctrinal, aunque se basa en doctrinas bíblicas. Debido a la televisión, las revistas ilustradas y cosas por el estilo, hoy en día muchas personas se han acostumbrado tanto a pensar en figuras, que han perdido la capacidad de pensar en proposiciones. Por esta causa especialmente los no cristianos necesitan un enfoque gráfico antes de estar en condiciones de participar en discusiones doctrinales más abstractas. Jesús impartió la mayor parte de sus enseñanzas por medio de imágenes verbales, como parábolas, lenguaje figurado, ilustraciones concretas de la vida, etc.

· Una discusión sobre problemas, aunque aparecerán algunos problemas. No debemos evitar la Biblia porque contiene dificultades, como no evitamos el pescado porque tiene espinas. ¡Pero nos concentramos en la carne, no en las espinas! Y por cierto no debiéramos suscitar problemas que nuestros amigos no mencionen.

· Una discusión centrada en la experiencia, aunque debe haber un honesto compartir de nosotros mismos. Esta clase de discusión es útil, pero fácilmente puede degenerar en un mero intercambio de opiniones y subjetivismo. Aténgase a la autoridad objetiva del texto. Aun aquellos que exteriormente no aceptan su autoridad, en su interior saben que tiene el sonido de la verdad.

LA ATMOSFERA

La atmósfera del EBE es tan importante como el estudio en sí. Ya hemos visto como crear un clima conducente al estudio. Ahora agregaremos algunas ideas aplicables especialmente al EBE.

No debe haber un sentido de superioridad o espíritu crítico. A muchos cristianos les disgustan los hábitos, pensamientos y lenguaje de sus amigos no cristianos. Si es “mundano” asociarse con ellos, entonces Jesús, el “amigo de publicanos y pecadores”, era “mundano”.

La honradez en cuanto a nuestra experiencia personal debiera mostrar que la vida cristiana es de valor infinito, pero que no toda ella es brillante y fácil. Si los cristianos son honrados acerca de sus fracasos y luchas, la persona no cristiana se sentirá ayudada a admitir sus necesidades. Sin embargo, es mejor que los cristianos compartan sus dudas con otros cristianos mas experimentados y no conviertan el EBE en una sesión de dudas.

El EBE no debe ser “eclesiástica”. Es una discusión, un estudio, no un culto ni una reunión de jóvenes:

· Reúnanse en un lugar neutral, no en una iglesia.

· La oración puede dar un tono de reverencia, pero si hace que los participantes se sientan incómodos, omítasela. A veces la oración puede ser adecuada al final. Cuando se sugirió orar después de un estudio de Juan 3, María Lourdes dijo: “¡Gracias, oh Dios; yo no sabía que se pudiera nacer de nuevo!”.

· Evítense los himnos y coros en general. Las canciones folklóricas, inclusive algunos cantos evangélicos populares, pueden venir muy bien.

· El EBE no es un lugar para discutir opiniones negativas sobre el baile, el tabaco, etc., y los chistes religiosos no son de buen gusto.

Sea cristiano pero no sectario en su actitud. Identifíquese primordialmente con Jesucristo y con los verdaderos creyentes más bien que con una denominación determinada o con el protestantismo:

· No critique las creencias de nadie. Por otra parte, no suavice ni trate de pasar por alto ninguna parte del pasaje que contradiga las creencias de alguien.

· No gaste tiempo precioso en cuestiones controversiales. Si, por ejemplo, el pasaje no es claro acerca de si Jesús tuvo hermanos (o primos), resuma las tradicionales posiciones protestante y católica y continúe el estudio.

· No confunda la cuestión de conocer a Jesucristo con la de cambiar de religión. Una persona puede hacer este cambio sin un cambio espiritual. Otra puede posponer el recibir a Cristo debido a los problemas involucrados en un cambio de afiliación religiosa. Concéntrese en ganarla para el Señor y edificarla.

· Cuando entre los presentes haya miembros de otras religiones, evite hablar de los “cristianos” y el “cristiano” con todos sus matices culturales y políticos. En cambio diga: “Dios dice…”, “Según la Biblia…”, “Llegar a ser un hijo de Dios…”

Evite una actitud dogmática. A veces los cristianos se vuelven dogmáticos cuando se sienten inseguros en sus creencias. Permita que sus amigos tengan sus opiniones. Sus mentes pueden estar diciendo: “Yo sé que eso es verdad”, aunque sus voluntades continúen luchando. Dice Paul Tournier: “… es importante distinguir entre argumento intelectual y encuentro personal. Responda a las ideas con ideas, pero responda a la persona con la persona”.

En todo el estudio bíblico debiera haber una dependencia, en oración, del Espíritu Santo. Los cristianos debieran reunirse entre un estudio y otro para orar por sus amigos, específicamente por nombre.

EL DIRIGENTE

El EBE utiliza plenamente el método inductivo de estudio bíblico, porque tiene muchas ventajas especialmente en el estudio con no cristianos.

Las responsabilidades del dirigente de un EBE son básicamente las mismas que la de todo guía de un encuentro bíblico. El dirigente sabio, ansioso por mejorar, se evaluará periódicamente en base a estos principios probados. Aquí agregamos algunas sugerencias que se aplican especialmente al EBE.

· La preparación del dirigente lo incluye a él mismo y al pasaje. Debiera estar convencido nuevamente de que Dios lo ha colocado en ese círculo particular de amigos y que él ama a cada uno de ellos. Debiera estar consciente de la presencia personal de Cristo. Debiera conocer más sobre el pasaje de lo que ha de usar en la discusión. Debiera anticipar posibles objeciones y problemas. Si la verdad del pasaje no se ha apoderado de él, no es probable que se apodere de sus amigos.

· Use solamente una Biblia en lenguaje moderno para mejor entendimiento. De otro modo el lenguaje arcaico confirmará la sospecha de que la Biblia es anticuada. El guía puede referirse a los números de las páginas, evitando provocar la confusión de aquellos que no están familiarizados con la Biblia. Asegúrese de que haya Biblias disponibles para todos.

· Es importante atenerse al texto y terminar el pasaje. Evite los temas laterales. Acepte cortésmente los comentarios… y vuelva al texto, a su autoridad. Muchos malentendidos pueden evitarse si el grupo ve en el texto el retrato completo de Jesús que hace el autor, antes de discutir los detalles. Si surge alguna cuestión tangencial que no está tratada adecuadamente en el pasaje, hable con el interesado después del estudio, usando un texto más adecuado. Si el grupo está interesado, sugiera para otra vez un estudio de ese tema con un texto básico para el mismo.

· Evite la “jerga evangélica” y explique sencillamente los términos teológicos. Cuando Marina dijo: “Cuando yo estaba aún en el mundo…” los visitantes se mostraron perplejos. ¿Cómo entiende un no cristiano términos como “justificación”, “gracia”, “fe”, “la carne”, o “pecado”? Algunas palabras se entienden, pero tienen un color emocional negativo. Como “salvado” que se refiere a “sanidad”, “curación”, y tiene que ver con la persona total.

· Termine puntualmente, pero continúe la discusión con aquellos que no tengan prisa. Hable sobre alguna dificultad que no haya sido resuelta, o ayude a alguien a recibir a Jesucristo.

LOS PASOS FINALES HACIA CRISTO

Antes de cosechar es necesario arar, sembrar y regar pacientemente. Jesús dijo que los frutos de la semilla de su Palabra dependen de la condiciones del terreno, y definió el buen terreno como “los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia” (Lc. 8:15).

Podemos acrecentar la receptividad a la Palabra de Dios mediante una amistad genuina, mediante el testimonio personal, respondiendo a problemas intelectuales y sobre todo orando. Debemos confiar en que Dios obre en las vidas de nuestros amigos de maneras específicas. Octavio, un estudiante popular, bien controlado, asistía regularmente a una serie de EBE. Pero no sintió mayor necesidad de Dios hasta que se enzarzó a puñetazos con otro estudiante y fue expulsado del comedor universitario. Entonces se vio a sí mismo en una luz diferente, y poco después recibió a Cristo en su vida.

Podemos conocer cuándo una persona está dispuesta para recibir a Cristo si somos sensibles a la dirección del Espíritu Santo y a lo que el individuo dice y siente. No debemos hablar demasiado pronto, ni aguardar demasiado tiempo:

· Busque la oportunidad natural en un EBE para explicar exactamente cómo recibir a Cristo, después del estudio o a solas en la habitación del interesado. El relato de cómo algún otro ha recibido a Cristo a menudo ha sido la ocasión para que alguien plantee la pregunta en relación a sí mismo. Asegúrele que Dios responde a la oración sincera. Use los términos e ideas ya mencionados en el estudio bíblico.

· Sugiérale que lea uno de los Evangelios, si su búsqueda es sincera. Fíjese cómo responde, cómo siente sobre cada una de sus partes, dónde discrepa y por qué.

· Espere que algunos encuentren a Cristo solos. Algunos cristianos le prestaron a Mary el libro Cristianismo básico, de John Stott, para suplementar los estudios bíblicos. La joven volvió diciendo: “Al leerlo, me dio tanta vergüenza que quise esconderme bajo la cama… Leí y releí la última parte.” Sus palabras y su rostro radiante nos dijeron lo que queríamos saber.

· Si alguien falta a uno o dos estudios, ello no significa necesariamente que ha perdido interés. Puede ser que haya entendido la cuestión y esté luchando interiormente. Siga orando.

Enseñe a los nuevos cristianos los puntos básicos para el crecimiento espiritual. Invítelos a un encuentro bíblico pastoral para nuevos creyentes. ¡Y cuán a menudo hemos visto a una persona convertida en un EBE empezar casi inmediatamente a estudiar con otros en un EBP en igualdad de condiciones!

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