La Lectura Eficaz de La Biblia

PARTE 5: LAS NARRACIONES DEL ANTIGUO TESTAMENTO: SU USO APROPIADO

La Biblia contiene más literatura del género narrativo que de ningún otro estilo literario. Por ejemplo, más del cuarenta por ciento del Antiguo Testamento es narrativo. Como el Antiguo Testamento constituye unas tres cuartas partes de toda la Biblia, por eso el estilo narrativo es el más común en ella. Los siguientes libros del Antiguo Testamento están compuestos en su mayor parte o completamente en el género narrativo: Génesis. [osué, Jueces, Rut, 1 y 2 Samuel, 1 y 2 Reyes, 1 y 2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Daniel, Jonás y Hageo.’ Además, Exodo, Números, Jeremías, Ezequiel, Isaías y Job también contienen gran cantidad de porciones narrativas. En el Nuevo Testamento. partes extensas de los cuatro evangelios y casi todo el libro de los Hechos son narrativos, también.

Supongamos que el Espíritu Santo sabía bien lo que estaba haciendo cuando inspiró una parte tan extensa de la Biblia en el género narrativo. Es obvio que este género literario cumple bien el propósito revelador de Dios. Este capítulo trata de la manera como se cumple este propósíto y del buen uso que podemos hacer de él en nuestro servicio a Dios.

LAS CARACTERISTlCAS DE LA NARRACIÓN

Lo que es la narración

Las narraciones son relatos. Aunque de vez en cuando usamos la

palabra relato para describirlas, preferimos la palabra narración,

porque relato ha llegado a tener la connotacíon de “lo ficticio”,

como un cuento de hadas o “un relato verosímil”. También significa

una sola historia, con un solo grupo de personajes y una sola trama.

La Biblia, al contrario, contiene lo que a menudo oímos llamar la

historia de Dios: una historia real, muy importante, y con frecuencia

compleja. Es una historia magnífica, más grande que la más famosa

épica, con una trama mejor y más significativa en cuanto a

personajes y descripciones. de lo que podría ser cualquier otra

historia compuesta por los hombres. De modo que, para las porciones

de esta gran historia divina que tengan la forma de historia, se

66 La lectura eficaz de la Biblia

prefiere la palabra narración en su uso técnico, pues es más objetiva

y lleva a menos ideas preconcebidas.

Las narraciones bíblicas nos cuentan cosas que sucedieron, pero

no solamente cualquier cosa. Su propósito es mostrar a Dios en

acción en su creación y en medio de su pueblo. Las narraciones lo

glorifican, nos ayudan a entenderlo y valorarlo, y nos presentan una’

descripción de su providencia y protección. Al mismo tiempo,

también nos dan ejemplos de muchas otras lecciones importantes

para nuestra vida.

Todas las narraciones tienen una trama y personajes (ya sean

divinos, humanos, animales, vegetales u otros). Las narraciones del

Antiguo Testamento, sin embargo, tienen tramas que son parte de

una trama global especial, y tienen un grupo de personajes especiales,

el más importante de los cuales es Dios mismo.

Los niveles de las narraciones

Es bueno saber al leer y estudiar las narraciones del Antiguo

Testamento que la historia se cuenta, en realidad, en tres niveles. El

nivel superior es todo el plan universal de Dios realizado a través de

su creación. Los aspectos clave de la trama de este nivel superior son

la creación inicial; la caída de la humanidad; el poder y la ubicuidad

del pecado; la necesidad de la redención; y la encamación y el

sacrificio de Cristo.

Los aspectos clave del nivel medio se centran en Israel: el

llamamiento de Abraham; el establecimiento de un linaje abrahámico

a través de los patriarcas; la esclavitud de Israel en Egipto; la

liberación de la esclavitud otorgada por Dios y la conquista de la

tierra prometida en Canaán; los pecados frecuentes de Israel y su

creciente deslealtad; la protección paciente de parte de Dios y sus

esfuerzos por tratar de convencerlos; la destrucción final de Israel, el

reino del norte, y luego de Iudá: y la restauración del pueblo santo

después del exilio.

Luego viene el nivel inferior. Aquí se encuentran los centenares de

narraciones sueltas que componen los otros dos niveles: la narración

de José vendido por sus hermanos a la caravana de árabes camino de

Egipto; la narración de Gedeón y la forma en que probó a Dios con el

vellocino; la narración del adulterio de David con Betsabé y muchas’

más.

Observe, con cuidado: cada narración en particular en el Antiguo

Testamento (nivel inferior) es por lo menos parte de la narración

mayor de la historia de Israel en el mundo (nivel medio), que a su

vez forma parte de la narración de la creación de Dios y su redención

(nivel superior). Esta última narración continúa en el Nuevo Testa-

Las narraciones del Antiguo Testamento: Su uso apropiado 67

mento. No se puede justificar ninguna narración en particular, sin

reconocer su papel dentro de las otras dos. Algunas veces, una

narración está compuesta por otras narraciones más cortas. Tal

narración se puede llamar “narración compuesta”. Por fines prácticos,

lo que decimos acerca de los tres niveles de la narración no se

afecta con el reconocimiento de la existencia de las narraciones

compuestas en la Biblia.

Esperamos que el conocimiento de esta jerarquía de narraciones le

sirva para ser mejor cristiano en su aplicación de las narraciones del

Antiguo Testamento a su propia vida y al servicio a otros. Cuando

Jesús enseñó que las Escrituras ” … dan testimonio de mí” [luan

5:27:29), es obvio que no se refería a cada uno de los pasajes del

Antiguo Testamento. Las narraciones mesiánicas o tipológicas de

Cristo (1 Corintios 10:4) son una parte importante del Antiguo

Testamento, pero constituyen sólo una porción pequeña de toda su

revelación. No obstante, Jesús habló de la narración del nivel

superior, de la cual su expiación fue el acto central, y la sujeción de

toda la creación a El fue el climax de su trama. Por eso enseñó que

toda la Escritura da testimonio de El y señala hacia su señorío

divino. .

Lo que tenemos, pues, son narraciones particulares (algunas veces

compuestas) dentro de una narración mayor, que está dentro de la

narración superior. Algunas están compuestas de muchas narraciones

más cortas. Esto es característico de todas las historias que tienen

argumentos secundarios. En el Nuevo Testamento tenemos narraciones

(como la de la entrada triunfal, Lucas 19:28-46) dentro de

narraciones mayores (Lucas-Hechos), a su vez dentro de la narración

de toda la historia de Dios, como se cuenta en la Biblia. El Antiguo

Testamento es similar, Por ejemplo, la extensa narración compuesta

que llamamos la “narración de José” (Génesis 37-50) contiene

muchas narraciones más cortas acerca de José, tales como la

narración de sus sueños primeros (Génesis 37:5-11), la historia de su

exalta~ión y su caída como esclavo de Potifar (Génesis 39), la

n~rrac16n de los funerales de Iacob en Canaán (Génesis 50:1-14), etc.

Sin embargo, todas son parte de la gran narración general de la

Biblia.

No hay nada malo en el estudio de alguna narración por separado,

lo cual es muy recomendable. Ahora bien, para obtener su sentido

más completo, hay que considerar tal narración dentro de su

contexto más amplio. .

Lo que no es la narración

1. Las narraciones del Antiguo Testamento no son solamente

68 La lectura eficaz de la Biblia

historias sobre las personas que vivieron en la época del Antiguo

Testamento. Son principalmente yen primer lugar. las historias de

la intervención de Dios en la vida de esas personas y a través de

ellas. En contraste con las narraciones humanas. la Biblia está

compuesta especialmente por narraciones divinas. Dios es el héroe

de esa historia. si está en la Biblia. Hay personajes. sucesos.

desarrollo de las tramas y puntos culminantes en las historias, pero

detrás de todo eso. Dios es el “protagonista” supremo. o el personaje

decisivo y principal de todas las narraciones.

2. Las narraciones del Antiguo Testamento no son alegorías ni

historias con significados ocultos, pero puede haber aspectos de las

narraciones que no sean de fácil comprensión. No siempre podemos

entender la manera como Dios obra en la historia, su influencia en

los actos humanos y la ejecución de su propia voluntad por medio de

seres humanos (algunas veces contra los deseos de las personas;

véaseGénesis5D:2D). No se menciona siempre con precisión todo lo

que Dios hizo para producir una situación que ha sido narrada en el

Antiguo Testamento. y si se menciona lo que Dios hizo. no siempre

se dice cómo o por qué lo hizo.

En otras palabras, las narraciones no responden todas nuestras

preguntas sobre un tema dado. Tienen un enfoque limitado. y nos

dan solamente una parte de todo el cuadro de lo que Dios está

haciendo. Tenemos que aprender a contentarnos con esa comprensión

limitada. y restringir nuestra curiosidad en muchos casos; si no.

terminaremos tratando de leer entre líneas Cosas que no están en las

historias. y haciendo alegorías de lo que en realidad son relatos

históricos. De este modo se puede abusar especialmente de las

narraciones en forma de parábolas (capítulo 8).

La gente les atribuye un sentido que no tienen a las historias.

cuando identifica acontecimientos sobrenaturales en las narraciones

bíblicas. como resultado de cosas tales como la intervención de

objetos voladores no identificados. o máquinas del tiempo venidas

de otra época en nuestro futuro, o supuestos descubrimientos

cíentífícos, secretos antiguos que habían estado desde entonces

perdidos para el conocimiento humano. Es verdad que la Biblia

misma no dice cómo Dios hace la mayoría de sus obras milagrosas.

pero la curiosidad Insaciable y el deseo de saber o entender lo que la

Biblia ha excluido. esto es. de comprender exactamente cómo

ocurrieron las cosas. puede llevar a muchas personas a aceptar

explicaciones absurdas o fabricadas. La fascinación y el asombro de

la seudociencia hacen que presenten explicaciones seudocienUficas

de los sucesos milagrosos de la Escritura. Dios sencillamente no nos

ha dicho en la Biblia cómo hace todas sus obras. Al tratar de

Las narraciones del Antiguo Testamento: Su uso apropiado 69

entender ese proceso. se encuentran explicaciones extrañas y tan

incompatibles con las narraciones bíblicas. que no son explicaciones

en realidad.

3. Las narraciones del Antiguo Testamento no siempre enseñan

directamente. Ponen énfasis en la naturaleza de Dios y su revelación

con un método diferente al de las partes doctrinales o legales de la

Biblia, pues nos permiten experimentar lo ocurrido en vez de

simplemente aprender cosas acerca de los asuntos abarcados por

esos sucesos y experiencias. Los dichos modernos. como “para

entender bien algo, hay que experimentarlo”. no siempre son

verdaderos. pero tienen un germen de verdad. El conocimiento

algunas veces se adquiere mejor y afecta la conducta de modo más

permanente cuando surge de la experiencia, o la participación en

algo. Al seguir de cerca la acción de las narraciones del Antiguo

Testamento. el lector toma parte en ellas indirectamente, como pasa

al leer cualquier historia, no importa cuán diferentes sean Jos

personajes y el lector, y no importa la diferencia en las circunstancias.

Las narraciones dan así un conocimiento práctico de la obra de

Dios en su mundo. y aunque este conocimiento sea secundario. será

no obstante un verdadero conocimiento que puede ayudar a formar

su conducta.

Si usted es cristiano. el Antiguo Testamento es su historia

espiritual. Las promesas y el llamamiento de Dios a Israel son sus

promesas y llamamiento históricos (Gálatas 3:29). En sentido más

práctico y útil. Dios le permite a usted que siga los hechos que El

realizó en aquellos tiempos. al haber inspirado hombres y mujeres

para ponerlos por escrito de la manera como El quería que fueran

escritos.

Aunque las narraciones del Antiguo Testamento no dan siempre

necesariamente una enseñanza directa. a menudo ejemplifican lo

que se enseña directa y categóricamente en otro lugar. Esto representa

una ensefianza implícita. que en correspondencia con las ensefianzas

explícitas de la Escritura. puede producir la enseñanza que el

Espíritu Santo puede usar de modo positivo. Por ejemplo. en el

adulterio de David con Betsabé (2 Samuel 11) no se afirma: “David

hizo mal al cometer adulterio y asesinato.” Se espera que uno sepa

que el adulterio (y el asesinato) son malos. porque así se enseña

explícitamente en la Biblia (Exodo 20:13. 14). La narración ilustra el

daño hecho a la vida del rey David ya su capacidad para gobernar.

No enseña sistemáticamente sobre el adulterio. y no se puede usar

como el único fundamento de tal ensefianza; en cambio. como

ejemplo de los efectos del adulterio en un caso específico, conlleva

un mensaje poderoso que se puede grabar en la mente del lector

70 La lectura eficaz de la Biblia

cuidadoso, lo cual tal vez no pueda hacer la enseñanza categórica y

directa.

4. No es imprescindible que cada una de las narraciones, o cada

uno de los episodios dentro de una narración, tengan que tener su

propia aplicación moral. No se pueden interpretar las narraciones de

modo tan minucioso como si una de sus partes, sucesos, descripciones

o declaraciones tuviera un mensaje especial para el lector,

independientemente de las otras partes. En realidad, aun en las

narraciones bastante largas, todos los componentes de la narración

pueden tener el mismo objetivo de dar al lector un mensaje

principal. La narración tiene cierto movimiento, o superestructura,

que enfoca un solo mensaje.

En esto, las narraciones son análogas a las parábolas (véase el

capítulo 8); en que es toda la unidad la que da el mensaje, no las

partes separadas. El efecto, la impresión y la persuasión son todos

producto de la secuencia completa de los sucesos relatados. Muchos

elementos se combinan para constituir la narración y proveer la

revelación de Dios por medio de la narración. No es útil tratar de

encontrarle un significado especial a cada una de las partes, ni a

cada suceso por separado. Hay que evaluar la narración como

unidad completa, no por cada una de sus partes.

PRINCIPIOS PARA LA INTERPRETACIÓN’

DE LAS NAIUlACIONES

Para ilustrar los puntos de la discusión anterior, hemos seleccionado

dos narraciones principales del Antiguo Testamento para

analizarlas en este capitulo. Primero le damos los diez principios

siguientes que le ayudarán a evitar errores obvios de interpretación

al tratar de hacer la exégesis de estas y otras historias.

1. Una narración del Antiguo Testamento, por lo general no

enseña directamente una doctrina.

2. Una narración del Antiguo Testamento usualmente ilustra una

doctrina que se enseña con proposiciones en otra parte.

3. Las narraciones informan lo que pasó, no necesariamente lo

que debió haber pasado, ni lo que debe pasar todo el tiempo.

Por lo tanto, no todas las narraciones tienen una aplicación

moral identificable.

4. Lo que los personajes de las narraciones hacen no es necesariamente

un buen ejemplo para nosotros. Con frecuencia. es

precisamente lo opuesto.

5. La mayoría de los personajes de las narraciones del Antiguo

Testamento y sus acciones son imperfectos.

Los narraciones del Antiguo Testamento: Su uso apropiado 71

6. No siempre se nos dice al final de una narración si lo que

ocurrió era malo o bueno. Se espera que podamos juzgar bien

con lo que Dios ya nos ha enseñado directa y categóricamente

en la Escritura.

7. Todas las narraciones son selectivas e incompletas. No siempre

se dan todos los detalles pertinentes Uuan 21:25). Lo que

aparece en la narración es todo lo que el autor inspirado pensó

que era importante que nosotros supiéramos.

8. Las narraciones no se han escrito como soluciones a todas las

cuestiones teológicas. Tienen propósitos limitados, especfficos

y particulares y tratan ciertos asuntos, dejando otros para que

sean tratados en otro lugar, de otro modo.

9. Las narraciones pueden enseñar explfcitamente (afirmando

algo con claridad) o imp1fcitamente (implicando algo con

claridad, pero sin declararlo).

10. En todos los casos, Dios es siempre el héroe de las narraciones

bíblicas.

EJEMPLOS DE INTERPRETACIÓN DE NAIUlACIONES

La narración de ‘osé

La gran porción de material narrativo que llamamos “narración de

José”, ocupa los capitulas 37 y 39-50 del Génesis. Al leer esos

capítulos se ve que José es el personaje humano central en casi todos

los puntos. En realidad, su figura domina todo el relato.

Leemos acerca del estilo crítico y casi altanero de José (capitulo

37) resultante, quizás, del favoritismo de su padre (37:3). La

insistencia de José por contar sus sueños de superioridad lo pone en

enemistad con sus hermanos (37:10, 11). Sus hermanos lo venden a

los tratantes de esclavos, y le dicen a su padre Iacob que José está

muerto. José es vendido como esclavo en Egipto y llega a ser el

exitoso administrador de Potifar (capitulo 39). ¿Por qué? ¿Fue por su

capacidad innata para la administración? La Biblia identifica claramente

la razón: “Jehová estaba con José… Jehová estaba con él, y …

todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar… Jehová bendijo la

casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba

sobre todo lo que tenía” (Génesis 39:2-5). Cualquiera que fuera la

capacidad administrativa de José, estaba claro que ocupaba un lugar

secundario con relación a la intervención de Dios en su vida. Fue

encarcelado con injusticia, pero ascendió a la posición de administrador

de los presos. ¿Por qué? La Biblia no deja lugar a dudas:

“Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio

gracia” (39:21; comp. v. 23).

El narrador inspirado indudablemente presenta a Dios como el

72 La lectura eficaz de la Biblia

héroe de la historia, y su aplicación moral es que Dios estaba con

José. Si se quiere aprender de esta narración de José y se busca otro

héroe que no sea Dios, ¿quién seda tal héroe? ¿Seda Iacob, quien

muestra favoritismo entre sus propios hijos? ¿Sería tal vez Potifar, o

su esposa, aunque ambos fueron injustos con José? ¿Seda el

carcelero egipcio, cuyo nombre desconocemos? ¿Serfa José mismo,

el joven egoísta y demasiado confiado, quien se mete en aprietos tan

fácilmente? Si se escoge a alguno de los anteriores, se pierde el

énfasis de la narración, al desviar la atención lejos de la guía

soberana de Dios y de su manipulación de los acontecimientos.

¿Qué decir de la aplicación moral de la historia? ¿Cometerá usted

el mismo error de algunos predicadores y maestros, que buscan una

lección moral en cada suceso de la vida de José? Si es así, usted

puede sacar en conclusión que esta narración enseña que “no se

deben contar los sueños a otros, para no meterse en líos”, o “aun los

esclavos pueden progresar, si cultivan su capacidad administrativa”,

o “a uno le va mejor en la cárcel, si adquiere experiencia en los

negocios antes de su arresto”, o “los extranjeros ascienden más

rápido en las posiciones de autoridad que los ciudadanos de un

país”.

En otras palabras, si se busca algo que José fue o hizo, y que los

cristianos modernos debamos copiar para recibir bendición, no se

encontrará tal cosa en la narración. Esta dice lo que Dios hizo con un

candidato del cual no se esperaría que tuviera éxito. No contiene

reglas para progresar en los negocios, ni en la vida en general. José va

de mal en peor, y pasa muchos afias en la cárcel antes que Dios (no

José) disponga su libertad.

Laliberación de José de la prisión, debido al don que Dios le había

dado de interpretar sueños (Génesis 40, 41), su exaltación al poder y

la oportunidad de ayudar a su familia durante la época de hambre

(Génesis 41-50), y los varios detalles de las narraciones menores que

forman toda la narración de José, en realidad, no señalan nada

intrínseco en José, y nada especialmente ejemplar en sus actos. En

vano se buscada alguna otra aplicación moral diferente de la que da

la Biblia: “Dios estaba con José.” Todo el proceso de la caída y el

acceso al poder de José fue obra de Dios. Aun la mala intención de

sus hermanos hacia él fue usada en la estrategia de Dios. Como José

mismo les dice a sus hermanos: “¿Acaso estoy yo en lugar de Dios?

Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien,

para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho

pueblo” (50:19, 20).

Toda la cadena de sucesos y narraciones menores que componen

la gran narración de José forma así parte de una narración mayor: el

Las narraciones del Antiguo Testamento: Su uso apropiado 73

plan de Dios para Israel como nación, y para la conservación de los

cananeos, egipcios y otros junto con los israelitas durante la época

de hambre. Egipto fue el lugar donde Dios edificó y multiplicó a su

pueblo, mientras lo preparaba para el éxodo y la conquista, que El

usaría para darles la tierra de Canaán como lo había prometido a

Abraham.

El estilo de vida de José, sus cualidades personales y sus acciones

no nos dicen nada de lo que podamos derivar principios morales

generales. Si usted cree que ha encontrado algunos, esto es lo que

usted queda encontrar en el texto no la interpretación del mismo.

José mismo, al fin, puede reconocer que Dios ha permitido que

ocurran todos los acontecimientos de la narración suya con un

propósito mayor. Al final de su vida les dice a sus hermanos: “Yo

vaya morir: mas Dios ciertamente os visitará. y os hará subir de esta

tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Iacob” (50:24).

Dios ocupa el centro de la atención en la narración. El puede

realizar lo que quiere. Por medio de personas imperfectas como José,

su familia y el faraón, Dios conservó a mucha gente y comenzó a

crearse para si un pueblo especial. Allí encontramos la aplicación

moral de la historia, que se centra en la misericordia y la providencia

de Dios, lo cual nos lleva a respetar su voluntad y a confiar en esa

providencia.

La narración de Rut

El libro de Rut es breve y completo, es fácil seguir su trama y no es

difícil conocer a sus personajes. Por eso, este libro es una buena

ilustración de los principios antes mencionados. con énfasis especial

en el punto 9 de la lista: aquí queremos ayudarle a ver que el

Espíritu Santo enseña a través de la narraciones de modo implícito y

explícito. La ensefianza explícita es aquella en la cual el narrador

inspirado dice claramente, por ejemplo: “Jehová estaba con José.” La

enseñanza implícita está presente en la historia, pero no se declara

abiertamente. Se ve Implícita en la historia y no se lee en ella.

La distinción de lo que se ensefia de modo explícito puede ser

bastante fácil, pero distinguir lo implícito es más difícil. Para esto se

requiere habilidad, esfuerzo, cuidado, y reverencia por el cuidado

que el Espíritu Santo puso al inspirar el texto. Después de todo, el

deseo del lector es aprender de la narración, no poner sus propias

ideas en ella.

La historia deRut se puede resumir así: La viuda Rut, moabita,

emigra de Moab a Belén con Noerní, su suegra israelita. quien

también es viuda (Rut 1). Rut recoge el trigo dejado en el campo

después de la siega, Booz se hace amigo de ella al oír hablar de su fe

74 La lectura eficaz de la Biblia

y su bondad con Noemí, quien es su pariente (Rut 2). Por sugerencia

de Noemí, Rut le hace saber a Booz que ella lo ama y espera que él

quiera casarse con ella (Rut 3). Booz inicia el procedimiento legal

necesrio para casarse con Rut y para proteger los derechos de la

propiedad familiar de su difunto esposo Mahlón, El nacimiento de

Obed, el primer hijo de Booz y Rut, es una gran consolación para

Noemf. El nieto de Obed fue el rey David (Rut 4).

Si usted no está familiarizado con la narración de Rut, le

sugerimos que la lea por lo menos dos veces. Luego, vuelva a

empezar y tome nota de los siguientes puntos, implícitos en la

narración: .

1. La narración dice que Rut se convirtió a la fe en el Señor Dios

de Israel. Lo hace al informar de las palabras de Rut dichas a Noemí:

“Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios” (1:16), en vez de

decir: “Rut se convirtió”. Se espera que podamos reconocer que,

puesto que recibi6 a Jehová como Dios suyo, fue convertida.

También se confirma de modo implícito que la conversión de Rut

fue genuina, y no solamente de boca, con las palabras de Rut: “Así

me haga Jehová, y aun me añada” (1:17). Estas palabras implican con

claridad, aunque no se diga abiertamente, que Rut, la moabita que

antes adoraba a los dioses moabitas, ahora cree en las normas de

Jehová, el Dios de Israel, y vive según ellas. No cabe duda que la

narración nos dice que Rut se convirtió a la fe del verdadero Dios,

aunque eso no se declare explícitamente en ninguna otra parte.

2. La narración dice de modo implícito que Booz era un israelita

justo, que guardaba la ley de Moisés, aunque muchos otros israelitas

no lo hacían. ¿Dónde dice eso? Lea con cuidado 2:3-13, 2:22, 3:10-12

y 4:9, 10. Estas partes de la narración aclaran que Booz, según sus

palabras, se considera leal a la autoridad de Jehová; que guarda la ley

de la recolección promulgada en Levítico 19:9, 10 (Rut llena los dos

requisitos de esa ley: es pobre y extranjera); que guarda la ley de la

redención, de Levítico 25:23, 24, y que no todos los israelitas eran

tan leales a la ley. En realidad, era peligroso recoger en los campos

de las personas que no obedecían a las obligaciones de recolección

establecidas en la ley (2:22).

Otra vez, sacamos abundante información de importancia de

motlo implicito. Esta información es valíosa para nosotros; nos

ayuda a seguir la narración y a interpretarla. Sin embargo, esta

información no se nos da de modo explicito.

3. La narración nos dice de modo implícito que la historia es parte

del fondo ancestral del rey David, y por extensión, de Jesucristo.

Véase 4:17-21. La genealogía breve del versículo 17, y la más

completa de los versículos 18-21 terminan con el nombre de David.

Las narraciones del Antiguo Testamento: Su uso apropiado 75

Este David es el foco, el objetivo de esta porción de la narración.

Sabemos por otras genealogías de la Biblia, que este David es el rey

David, el primer gran rey de Israel. También sabemos por las

genealogías del Nuevo Testamento que Jesús, humanamente hablando,

descendió de David. Rut, entonces, fue bisabuela de David y

antepasada de Jesús. Esta es una parte importante de la enseñanza de

toda la narración. Es una historia no sólo acerca de Rut y Booz en

cuanto a su fidelidad al Señor, sino también en cuanto a su lugar en

la historia de Israel. Ellos no podían saberlo. pero fueron personas

que el Señor usó en la ascendencia de David y de su descendiente,

Jesús.

4. La narración nos dice implícitamente que Belén era un pueblo

excepcional durante el período de los jueces, a causa de la fidelidad

de sus ciudadanos. No es fácil ver esto en la narración. Se requiere

una lectura cuidadosa de toda la narración, con especial atención a

las palabras de todos los participantes en la historia. También hay

que tener conocimiento de la situación general de aquella época en

otras partes de Israel. en contraste con lo que sucedía en Belén. Para

esto, hay que conocer los acontecimientos y temas principales del

libro de los Jueces, pues el narrador relaciona a Rut directamente con

ese período (1:1). Si usted ha leído Jueces con cuidado, habrá

observado que el período de los jueces (alrededor de los años 12401030

a.C.) se caracterizó por lo general, por la idolatría, el sincretismo

(la mezcla de aspectos de religiones paganas con los de la fe

verdadera de Israel), la injusticia social, los disturbios, la rivalidad

entre las tribus, la inmoralidad sexual y otras manifestaciones de

infidelidad. El cuadro presentado en el libro de los Jueces es muy

triste, aunque hay casos aislados en los cuales Dios, en su misericordia,

beneficia a Israel o a sus tribus, a pesar de la rebelión

generalizada contra El.

¿Qué nos dice en Rut que Belén era una excepción a la regla

general de infidelidad? Casi todo, excepto 2:22, que implica que no

todos los habitantes de Belén practicaban la ley de la recolección

como era debido. Aparte de esto, hay uniformidad. Las palabras de

los personajes mismos demuestran con cuánta conciencia la gente de

este pueblo manifestaba su lealtad al Señor.

Recuerde que todos los personajes mencionados en la narración,

excepto Rut y su hermana Orla, son habitantes de Belén. Noemí, en

tiempos de gran amargura (1:8, 9, 13, 20, 21) o de felicidad (1:16;

2:19, 20), reconoce la voluntad del Señor y se somete a ella. Booz,

por sus palabras, se muestra siempre como adorador y seguidor del

Señor (2:11, 12; 3:10. 13), y sus actos confirman sus palabras.

Aun la manera como la gente se saluda, demuestra su lealtad al

76 La lectura eficaz de la Biblia

Señor (2:4). Asimismo, se ve la fe de los ancianos del pueblo en su

bendición sobre el matrimonio y su hijo (4:11, 12), y de las mujeres.

en su bendición a Noemí (4:14). La aceptación de Rut, la moabita

convertida, es un testimonio implícito de la fe de ellos.

Finalmente, el narrador inspirado atribuye los sucesos de importancia

al Señor (1:6; 4:13), aunque no podemos tener certeza de si el

narrador era de Belén o no, y es casi seguro que el narrador no

participaría de la infidelidad general de su época.

Confirmamos, pues. que después de leer la narración con cuidado

(y comparando con Jueces) no se puede pasar por alto el carácter

excepcional de Belén. En ninguna parte de la narración dice: “Belén

era un pueblo famoso por su piedad en aquella época.” No obstante.

eso es exactamente lo que dice, con la misma fuerza convincente que

tendrían las palabras.

Esperamos que los ejemplos dados demuestren que es necesario

prestar atención a los detalles y al desenvolvimiento global de la

narración y su contexto para obtener todo su significado. Lo

implícito puede ser tan importante como lo explicito.

UNA ADVERTENCIA

“Implícito” no significa “secreto”. Usted se puede meter en toda

clase de líos si trata de encontrar en el texto los significados que cree

que Dios ha “escondido” en la narración. Eso no es todo lo que se

quiere decir con la palabra implícito. Implícito significa que el

mensaje se puede entender con.loque se dice, aunque no se exprese

con muchas palabras. No se trata de descubrir cosas que nadie puede

entender. La tarea consiste en tomar nota de todo lo que la narración

dice en realidad – directa o indirectamente – pero nunca por

comunicación mística o privada. Si uno no puede comunicar con

confianza a otros algo que se enseña implícitamente, para que

puedan entenderlo y captar el mensaje. también probablemente es

que uno está leyendo mal el texto. Lo que el Espíritu Santo ha

inspirado. es de beneficio para todos los creyentes. Discierna y relate

lo que reconoce que la historia contiene; ¡no haga una nueva historia

(2 Pedro 2:3)!

PRECAUCIONES FINALES

¿Por qué algunas personas encuentran a menudo en las narraciones

bíblicas. cosas que en realidad no están en ellas, y ponen en la

Biblia sus propias nociones, en vez de leer en ‘la Biblia lo que Dios

quere que sepan? Hay tres razones principales. Primera. porque

están desesperadas por conseguir información que les sea útil, de

valor personal, que se aplique a su propia situación. Segunda, son

impacientes; quieren sus soluciones ahora mismo, en este libro y en

Las narraciones del Antiguo Testamento: Su uso apropiado 77

este capítulo. Tercera, esperan (equivocadamente) que todo en la

Biblia se aplique directamente como instrucción a su propia vida. La

Biblia es una gran fuente. Contiene todo lo que un cristiano necesita

verdaderamente como guía de Dios para la vida. pero no siempre

contiene respuestas especificas y personales como algunas personas

quisieran, y no contiene toda su información en cada capítulo de

cada libro. Por su demasiada impaciencia en buscar la voluntad de

Dios como se encuentra en toda la Biblia. la gente comete errores y

malinterpreta algunas partes de las Escrituras.

Para que usted pueda evitar esa tendencia, incluimos aquí los seis

errores de interpretación más comunes que la gente comete al buscar

respuestas en algunas partes de la Biblia. Aunque todos se aplican a

las narraciones. no se limitan a ellas.

1. Alegorización. En vez de centrarse en el significado claro, hay

personas que se ponen a reflexionar en otro significado que no

aparece en el texto. Hay porciones alegóricas en las Escrituras

(p.e., Ezequiel 23 o partes del Apocalipsis) pero ninguna de las

alegorías bíblicas es una narración sencilla.

2. Sin contexto. Algunas personas pasan por alto los contextos

hístóricos y literarios, y a veces la propia narración, se centran

en unidades pequeñas solamente y así interpretan mal. Al

separarse del contexto, pueden hacer que casi cualquier parte

de la Escritura diga lo que ellos quieran.

3. Selección. Es análogo al anterior. Se refiere a la selección de

ciertas palabras y frases para el estudio, mientras se pasan por

alto los demás, y se ignora el mensaje de ímportancía global que

tiene el pasaje estudiado. En vez de buscar el equilibrio entre

las partes y el todo, pasan por alto algunas de las partes y el

todo completamente.

4. Combinación fals,a. Este método combina elementos aislados

en un pasaje y saca conclusiones de esa combinación, aunque

los elementos mismos no estén directamente conectados en el

pasaje. Un ejemplo extremo de este error común de interpretación

sería la conclusión de que los enemigos de uno están en la

propia iglesia, y no fuera de ella, porque en el Salmo 23 David

dice que morará en la casa de Jehová por “largos días”, y que

Dios le ha preparado mesa delante de sus “angustiadores”. (Los

enemigos, por tanto deben estar en la casa de Dios junto con

David, o de lo contrario no podría estar en su presencia.)

5. Nueva definición. Cuando el significado sencillo del texto deja

a la gente fría, no produce un deleite espiritual inmediato, o

dice algo que la gente no quiere oír, con frecuencia se siente

78 La lectura eficaz de la Biblia

tentada a dar una nueva definición para conseguir un significado

diferente. Por ejemplo, se toman las palabras de Jesús:

“¡Ay de vosotros, ricos …!” Y”¡Ay de vosotros, cuando todos

los hombres hablen bien de vosotros!” (Lucas 6:24, 26) y se

presentan de manera que cambien su significado llano: “¡Ay de

ustedes que aman tanto el dinero, que han renunciado a su fe en

Dios!” y “¡Ay de ustedes, que se han vuelto ateos para ganar las

alabanzas de los mundanos infieles!” Esto es, la nueva definición

se ha limitado tanto, que ya no constituye peligro para las

personas que definen.

6. Autoridad extracanónica. Es el uso de alguna clave externa

para la interpretación de las Escrituras, generalmente un

conjunto.de doctrinas o un libro que pretenda revelar verdades

bíblicas “que no se pueden saber de otro modo”. Con esto, hay

quienes suponen que pueden resolver los misterios de la Biblia.

Las sectas falsas generalmente se fundan en una autoridad

extracanónica, y tratan la Biblia como una serie de adivinanzas

cuya solución necesita un conocimiento especial.

Quizá la precaución más útil que se pueda tener al leer para

aprender de las narraciones es ésta: No trate de imitar o hacer todo lo

que lee en la Biblia. No hay ninguna narración de la Biblia escrita

especialmente para usted. La narración de José es acerca de José y lo

que Dios hizo a través de él; no una narración acerca de usted. La

narración de Rut exalta la protección de Dios y su beneficio hacia

Rut y los habitantes de Belén; no directamente hacia usted. Usted

siempre puede aprender mucho de estas narraciones, y de todas las

narraciones de la Biblia, pero nunca debe suponer que Dios espera

que usted haga las mismas cosas que hicieron los personajes de la

Biblia, ni que le ocurra a usted lo mismo que a ellos. En el capítulo 6

se habla más de este punto.

Los personajes de la Biblia son a veces buenos, a veces malos, en .

ocasiones sabios, y también necios. Algunas veces son ricos, otras

miserables; son castigados, o se tiene misericordia de ellos. ‘

Su tarea es aprender la Palabra de Dios de las narraciones acerca

de ellos, no tratar de hacer todo lo que se hizo en la Biblia. El hecho

de que alguien haya hecho algo en la historia bíblica, no significa

que usted tenga permiso u obligación de hacer lo mismo también.

El deber del cristiano es obedecer, y hacer lo que Dios le pide que

haga a través de las Escrituras. Las narraciones son muy valiosas

para nosotros, porque demuestran vívídamente la participación de

Dios en el mundo e ilustran sus principios y su llamamiento. Nos

enseñan mucho, pero lo que nos enseñan directamente no incluye la

Las narraciones del Antiguo Testamento: Su uso apropiado 79

ética personal de modo sistemático. Para encontrarla, debemos

estudiar en otros lugares de las Escrituras donde se enseña de modo

realmente explícito y categórico. Se deben considerar la riqueza y la

variedad de las Escrituras como recursos de gran valor, nunca como

una carga complicada.


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