Archive for the ‘7.1.CHARLES SPURGEON’ Category

“¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! Hechos 11: 18.

Uno de los mayores obstáculos que haya tenido que superar jamás la religión cristiana, fue el prejuicio inveterado que se apoderó de las mentes de sus primeros seguidores. Los creyentes judíos, los doce apóstoles y aquellos que Jesucristo había llamado de entre los esparcidos de Israel, estaban tan apegados a la idea de que la salvación era de los judíos, y que nadie sino los discípulos de Abraham, o, por lo menos, los circuncidados, podían ser salvos, que no podían aceptar la idea de que Jesús hubiera venido para ser el Salvador de todas las naciones, y que en Él serían benditos todos los pueblos de la tierra.

Continuar leyendo »

 

“Porque si anuncio el evangelio, no tengo de qué jactarme, porque me es impuesta necesidad; pues ¡ay de mí si no anuncio el evangelio!” — 1 Corintios 9:16

El hombre más destacado de los tiempos apostólicos fue el apóstol Pablo. Él siempre fue grande en todo. Si se le considera como pecador, él fue en extremo pecador; si se le ve como perseguidor, él odiaba en extremo a los cristianos y los perseguía hasta ciudades lejanas; si se le toma como convertido, su conversión fue la más notable de todas las que hayamos leído, consumada por medio de un milagroso poder y por la propia voz de Jesús que le habló desde el cielo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” Si lo tomamos simplemente como cristiano, vemos que fue extraordinario, que amó a su Maestro más que otros, y buscaba mostrar, más que todos los demás, la gracia de Dios en su vida.

Continuar leyendo »

“Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.” – 1 Corintios 1:23,24.

¡Cuánto desdén ha derramado Dios sobre la sabiduría de este mundo! Cómo la ha reducido a nada, haciendo que se muestre sin valor. Le ha permitido que elabore sus propias conclusiones, y que demuestre su propia…

Continuar leyendo »

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” Juan 14: 26

El buen anciano Simeón llamó a Jesús ‘la consolación de Israel’ y en verdad lo fue. Antes de Su aparición real, Su nombre era el ‘Lucero de la Mañana’ que ilumina la oscuridad y profetiza la llegada del alba. A Él miraban con la misma esperanza que alienta al centinela nocturno, cuando desde la almena del castillo divisa la más hermosa de las estrellas y la aclama como pregonera de la mañana.

Continuar leyendo »

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.” Mateo 5: 6.

En una ocasión anterior comenté que cada una de las siete Bienaventuranzas se erige sobre la precedente, y brota de ella. Es más sublime tener hambre y sed de justicia que ser manso, o que llorar, o que ser pobre en espíritu. Pero nadie tiene hambre y sed de justicia si no ha pasado primero por las tres etapas preliminares, que son: haber sido convencido de la pobreza de su alma, haber sido conducido a llorar por el pecado, y haber sido vuelto humilde a los ojos de Dios.

  Continuar leyendo »



“Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.” Mateo 5: 5.

Les he recordado a menudo que las bienaventuranzas de este capítulo se erigen la una sobre la otra, y cada una brota de otra, y aquellas que anteceden son siempre necesarias para las consecuentes. Esta tercera bienaventuranza, “Bienaventurados los mansos”, no habría podido ocupar el primer lugar, pues habría estado fuera de lugar allí.

  Continuar leyendo »

“Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba diciendo: Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Continuar leyendo »

La Incapacidad Humana

Sermón predicado el Domingo 7 de Marzo de 1858

por Charles Haddon Spurgeon

En el Music Hall, Royal Surrey Gardens, Inglaterra

“Nadie puede venir a mí, a menos que el Padre que me envió lo traiga.” Juan 6:44

“Venir a Cristo” es una frase muy común en la Santa Escritura. Se usa para describir esas acciones del alma por las que, abandonando de inmediato nuestros pecados y nuestra justicia propia, volamos hacia el Señor Jesucristo y recibimos Su justicia para revestirnos con ella y Su sangre para que sea nuestra expiación. Venir a Cristo, entonces, encierra el arrepentimiento, la negación de uno mismo y la fe en el Señor Jesucristo. Incluye en sí todas esas cosas que son el acompañamiento necesario de estos grandiosos estados del corazón, tales como la creencia en la verdad, la diligencia en la oración a Dios, la sumisión del alma a los mandamientos del evangelio de Dios y todas esas cosas que acompañan el amanecer de la salvación en el alma.

Continuar leyendo »

 

NO HAY OTRO EVANGELIO

Este es el primer sermón que forma parte del gran libro “No hay otro Evangelio” de Charles Spurgeon. Deseamos que produzca en vosotros un gran anhelo por escudriñar las Escrituras.

CLICKEAR AQUI PARA VER EL DOCUMENTO EN FORMATO PDF:

La-Biblia-Spurgeon





Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.720 seguidores