20-ESCENARIO BIBLICO – Vida Pastoril: El cuidado de las ovejas y cabras – 20/26 – Fred H. Wight

Vida Pastoril: El cuidado de las ovejas y cabras

Ovejas en la tierra de Israel. Desde los tiempos de Abrahán hasta la actualidad, han abundado las ovejas en la Tierra Santa. A través las centurias, los árabes de las tierras bíblicas grandemente dependientes de las ovejas para su vida.

Los judíos de los tiempos de la Biblia fueron primeramente pastores y agricultores pero nunca abandonaron por completo la vida pastoril. El gran número de ovejas que se crían en la tierra puede entenderse cuando se piensa que Job tenía catorce mil ovejas (Job. 42:12) y el rey Salomón en la dedicación del templo sacrificó ciento veinte mil ovejas (1 Reyes 8:63).

Ovejas cola-gorda, la variedad más común. La oveja cola gorda proveé una reserva de fuerza para la oveja, de la misma manera que la joroba del camello lo hace para este. Hay energía en la cola. Cuando la oveja es llevada al rastro esa cola gorda es muy apreciada. La gente comprará la cola, o parte de ella, para usarla en el guisado. Que esta variedad de ovejas se producía en los tiempos antiguos se ve por las referencias en el Pentateuco a la cola gorda de las ovejas.

“Luego tomaría del carnero el sebo y la cola, y el sebo que cubre los intestinos” Ex. 29:22). “La cola entera, la cual quitará a raíz del espinazo” (Lev. 3:9).

EL PASTOR

Con frecuencia el más joven en la familia es el pastor. El niño más joven de la familia viene a ser el pastor de las ovejas, especialmente cuando el labriego árabe es tanto pastor como agricultor de grano. Como el mayor va creciendo, transfiere sus energías de cuidador de ganado para el ayudar a su padre a arar, sembrar y levantar la cosecha, por eso pasa la tarea de pastor al niño más joven que él. Y así el trabajo se pasa del mayor al menor de todos y éste viene al pastor. Tal debe haber sido la costumbre cuando Isaí crió familia de ocho hijos. “Dijo Samuel a Isaí: ¿Hanse acabado mozos? Y él respondió: Aún queda el menor, que apacienta las ovejas” (1 Sam. 16:11). David, siendo el más joven de los ocho hijos vino a ser el pastor de la familia. Sus experiencias como menudo las usó para ilustrar sus hermosos salmos. El Salmo del pasor, escrito por él, ha venido a ser el más clásico de las edades.

El vestido de un joven pastor árabe es una sencilla túnica de algodón con un cinto de cuero en derredor de su cuerpo, y su vestido superior llamado aba es frecuentemente de pelo de camello, como lo era el de Juan el Bautista (Mat. 3:4). El aba mantiene al joven en calor, le sirve como impermeable, y por la noche lo usa como frazada en la cual se envuelve por las noches.

La bolsa del pastor. Esta es un saco hecho de piel seca. Cuando sale del hogar y se va a cuidar las ovejas, su madre le pone en él pan, queso, frutas secas y algunas aceitunas. Fue dentro de este saco que David puso las cinco piedras lisas cuando fue a la batalla contra Goliath (1 Sam. 17:40).

La vara del pastor. Esta es semejante a la macana de un gendarme. A menudo se usan de madera de encino teniendo una bola en el extremo. En esta bola algunas veces se hincan clavos para hacer de ella una arma mejor. Es muy útil para la protección, y ningún pastor irá sin ella. Sin duda alguna David usó esa vara para proteger sus ovejas de los animales feroces (1 Sam. 17:34.36). El menciona a ambos, la vara y el cayado, en el Salmo del Pastor (Sal. 23:4).

El profeta Ezequiel se refiere a la costumbre de pasar las ovejas bajo la vara del pastor con el propósito de contarlas e inspeccionarías: “Y os haré pasar bajo de vara” (Ezeq. 20:37). La ley de Moisés habla de diezmar el ganado con un propósito específico en determinado tiempo. “Y toda décima de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, la décima será consagrada a Jehová” (Lev. 27:32). Para hacer esto, los escritores judíos nos dicen que el pastor permitía al animal venir hacia él como quisieran, bajo la vara en un paso angosto. La cabeza de la vara se mojaba en algún liquido colorante y se bajaba sobre cada décima que pasaba por ahí, marcando las que eran para sacrificar al Señor.

El cetro, que los antiguos reyes orientales llevaban usualmente consigo, tuvo su origen en la vara del pastor. A los reyes se les consideraba como pastores de su pueblo. Así el cetro, o vara del rey, venía a ser símbolo de protección, poder y autoridad. El señor Young, traduce a Miqueas 7:11. así: “Reina sobre tu pueblo con tu vara, el rebaño de tu heredad”.

El cayado del pastor. David menciona el cayado así como la vara en su Salmo del Pastor (Sal. 23:1) Esta es una vara cerca de dos metros de largo y algunas veces, pero no siempre tiene un gancho en cl extremo. Se usa como los occidentales usarían el bastón. Es muy útil al manejar las ovejas, y también para protegerlas.

La honda del pastor. Esta era una cosa sencilla, estando compuesta de dos hilos de tendón, de soga, o de cuero, y un receptáculo dc cuero para colocar la piedra. Una vez colocada la piedra, se le daba vuelta sobre la cabeza una o dos veces, y entonces se descargaba soltando uno de los hilos. El pastor además de usar su honda en contra de los animales o de los ladrones, la tenía siempre muy a mano para dirigir a sus ovejas. Podía arrojar una piedra cerca de la oveja que iba descarriándose o quedándose atrás, para llevarla nuevamente con el resto del ganado. O si alguna se iba en cualquier dirección lejos del ganado entonces una piedra arrojada con su honda de manera que fuera a caer un poco delante de la oveja descarriada, de esa manera lograba regresaría. Fue su honda de pastor la que usó el joven David para matar al gigante Goliath (1 Sam. 17:40-49), En su petición hecha a David, Abigail sin duda estaba contrastando dos cosas del equipo del pastor cuando decía: “Con todo, el alma de mi señor será ligada en el haz de los que viven con Jehová Dios tuyo, y él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de palma de una honda” (1 Sam. 25:29). El “envoltorio de la vida” puede traducirse ya sea como “la bolsa de la vida” o el “saco de vida” y más probablemente se refiere a la bolsa del pastor. Los en enemigos de David serían como piedras de la honda, siendo ellos los que serian arrojados lejos; en cambio, el alma de David sería como las provisiones de su bolsa, que serían guardadas y cuidadas por el Señor mismo.

La Flauta del pastor. Una flauta de dos tubos de caña, generalmente constituía una de las cosas que el pastor llevaba siempre consigo, cierto que la música que se producía en estas flautas era en tono menor, pero el corazón del pastor se anima, y las ovejas del rebaño se refrescan con la música revigorizadora que emite ese instrumento sencillo. No hay duda que David usó tal instrumento cuando cuidaba su rebaño, y lo mismo han hecho los pastorcillos por siglos en Belén. Es interesante saber que la palabra en lenguaje arábigo que equivale a la palabra hebrea “salmo” es mazmoor, que quiere decir “música tocada en una flauta de tubos”.

ALIMENTO Y AGUA PARA EL GANADO

Anticipando el alimento para el ganado. Una de las principales obligaciones en todas las estaciones del año es que el pastor piense en el alimento para su ganado. En la primavera hay abundancia de verde pasto, y por lo general se deja a las ovejas pacer cerca del pueblo donde está la casa del pastor. Después que se recoge el grano, y los pobres han tenido la oportunidad de rebuscar lo que es dejado para ellos, entonces el pastor lleva a su ganado, y las ovejas se alimentan de ciertas plantas recientemente nacidas, o de las hojas secas, o de alguna mazorca de grano que los cosechadores puedan haber dejado, o no se fijaron en ella los rebuscadores. Cuando esta clase de alimento se acaba, entonces el pasto se escasea en otros lugares. El desierto de Judea que queda al lado occidental del valle del Jordán está alfombrado en la primavera con cierta cantidad de hierba, y ésta se convierte en heno cuando viene el tiempo de los calores, convirtiéndose en alimento para las ovejas durante el verano.

La Escritura a menudo se refiere a los pastores que buscan pasto para sus ganados. “Y llegaron hasta la entrada de Gador hasta el oriente del valle, buscando pastos para sus ganados” (1 Cron. 4:39). El salmista da gracias a Dios por los pastos que el Señor como Pastor provee para su pueblo: “Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu dehesa, te alabaremos para siempre” (Sal. 79:13).

En la última parte del verano o en los meses de invierno, hay ocasiones cuando el pastor no encuentra los pastos necesarios para su ganado, y entonces él es el responsable de alimentar a los animales. Si el rebaño es pequeño, puede encerrarse en la casa del labriego, y la familia vive en cierta clase de mezanine o piso superior. En esas estaciones del año el pastor debe proveer el alimento. Y en algunas regiones de Siria, los rebaños son llevados en esta estación a lugares montañosos, donde el pastor se afana cortando ramas de los arbustos que tienen hojas verdes, o retoños tiernos, que las ovejas y las cabras pueden comer. Esto es lo que Isaías quiso decir cuando expuso: “Como pastor apacentará su rebaño” (Isa. 40:11).

Proveyendo agua para el ganado. Al seleccionar los pastores los pastos para su ganado es una necesidad absoluta que se provea agua, que ésta sea accesible. A menudo los pastores llevan a sus rebaños a descansar cerca de un arroyo de aguas corrientes. Pero las ovejas se asustan al tomar agua que se mueve aprisa, o que esté agitada. De allí que los pastores busquen charcos de agua, o se provean de un lugar quieto donde ellas puedan calmar su sed. Qué apropiadas son las palabras que se refieren al divino Pastor: “junto a aguas dc reposo me pastoreará” (Salmo 23-2). Pero cuando tales lugares se encuentran secos en el verano, como suele suceder en Palestina. entonces se usan los pozos. Por lo regular se pone en la boca del pozo una piedra grande y ésta tiene que removerse, como lo hizo Jacob, antes de dar agua a las ovejas (Gen. 29.8.10). El medio día es por lo común el tiempo de abrevar las ovejas Cuando Jacob estaba en el pozo, dijo: “He aquí el día es aun grande, abrevad las ovejas” (Gen. 29:7). Este asunto del agua tiene una parte muy importante al buscar los pastos para el ganado.

EL REDIL

Un redil simple o improvisado. El tal es algunas veces hecho pastor, el pastor cuando se encuentra a alguna distancia del hogar, y especialmente cuando está en terreno montañoso. Es una construcción temporal que puede desbaratarse fácilmente cuando llega el tiempo de moverse a otra localidad. Se hace una cerca de arbustos espinosos enmarañados o una ramada ruda; Esto es todo lo que se necesita para protección, ya que los pastores casi siempre duermen con sus ganados cuando el tiempo lo permite. Ezequiel hace mención dc un redil cuando predice el futuro de Israel.

“En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel será su majada” (Ezeq. 34:14).

Corrales conectados con cavernas, hay muchas cavernas en la Tierra Santa, y cuando se encuentra una de éstas, se utiliza como corral. Durante el tiempo tempestuoso, y por las noches, las ovejas se retiran a la caverna, pero otras veces éstas se encierran en corrales localizados inmediatamente a la boca de la caverna. Este corral se construye generalmente con piedras sueltas apiladas en una pared circular, con espinas en la parte superior. La cueva en la que el rey Saúl fue a descansar. y en la que David y sus hombres se encontraban, era una caverna con un corral construido en conexión con ella. “Fue en busca de David y de los suyos, por las cumbres de los peñascos, donde había una cueva; entró Saúl en ella a cubrir sus pies” (1 Sam. 24:34).

Rediles más permanentes. Tales abrigos son usualmente construidos por el pastor en un valle, o en las laderas asoleadas de lomas, donde halla protección de los fríos vientos. Este redil es una construcción con arcos enfrente, y una pared formando el cerco exterior unido a la construcción. Cuando el tiempo está apacible, las ovejas y cabras se les permite estar en el cerco durante la noche, pero, en tiempo tempestuoso, o si las tardes son frías, entonces el ganado se encierra en la parte interior del redil, con su protección de techo y paredes. Las paredes del cerco son como de un metro de ancho la base, y se adelgazan a medida que llegan a la parte superior. Tienen de metro y cuarto a dos metros de altura. Al construir la parte exterior de la pared se usan grandes piedras, y también se colocan la parte superior, y entonces el centro se rellena con pequeños pedazos de piedra, de la que se consigue mucha en la tierra. En la parte superior de la pared también se ponen arbustos espinosos para proteger a las ovejas de los animales rapaces. Tiene también el redil puerta que es vigilada por un velador.

Jesús se refirió al redil familiar de Palestina cuando habló palabras: “De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, más sube por otra parte, el tal es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A este abre el portero” (Jn. 10:1-3).

PASTOREO DE LAS OVEJAS

Algunas veces se permite que más de un rebaño se guarden en el redil y con frecuencia los rebaños se revuelven cuando se les lleva a tomar agua en el pozo. Por lo pronto no se hacen esfuerzos para separarlos. Jacob vio tal clase de mixtura de rebaños: “Y siguió Jacob su camino, y fue a la tierra de los orientales. Y miró, y vio un pozo en el campo: y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él” (Gén. 29:1,2).

Habilidad para separar las ovejas. Cuando se hace necesario separar varios rebaños de ovejas, un pastor tras otro se paran y gritan: “¡Ta júuu! Ta ¡júuu! u otra llamada similar propia de ellos. Las ovejas levantan la cabeza, y después de una revoltura general, principian a seguir cada una a su pastor. Están enteramente familiarizadas con cl tono de la voz de su pastor. Algunos extraños han usado la misma llamada, pero sus esfuerzos para que les sigan las ovejas siempre fracasan Las palabras de Cristo son exactas respecto a la vida de los pastores orientales cuando dijo: “Las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz de los extraños” (Jn. 10:4, 5).

Se juntan las descarriadas. El pastor sabe cómo recoger las ovejas que andan descarriadas. Es especialmente necesario esto cuando las ovejas deben ser llevadas al redil, o cuando han de ser guiadas a otro pasto. Esto se consigue poniéndose en el centro de las ovejas descarriadas y dándoles la llamada que sirva como las notas de una trompeta a un ejército de hombres. Dirige sus piedras en su dirección con su honda y aun mas allá de las ovejas que no han oído su voz para llamarles la atención y así se regresen. No empieza a guiarlas hasta que está seguro que todas están allí. Ezequiel profetizó que el Señor como pastor de Israel un día juntaría a su pueblo, que ha sido descarriado, y lo regresará a su propia tierra de Palestina.

“Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las librare de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad. Y los sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras, y las meteré en su tierra, y las apacentaré en los montes de Israel” (Ezeq. 34:12, 13).

Uso de perros. Algunos pastores utilizan en su trabajo a los perros. Cuando se tiene perros, éstos son de mucho valor para manejar el ganado. Cuando van de viaje, el pastor por lo general va a la cabeza del ganado, y a los perros se les permite ir a la zaga. Ladran furiosamente si algún extraño se introduce entre las ovejas, y avisan de un posible peligro en el rebaño. Cuando las ovejas están en el redil, entonces los perros son los guardianes contra cualesquier ataque del enemigo. Algunos enemigos de las ovejas han sido asustados por el desafiante ladrido de estos animales. El patriarca Job dice de los perros pastores: “Mas ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí: cuyos padres yo desdeñaba ponerlos con los perros de mi ganado” (Job. 30:1).

RELACIONES INTIMAS ENTRE PASTORES Y OVEJAS

Cuando sabemos de las relaciones intimas que existen entre el pastor y sus ovejas, la figura del Señor como Pastor de su pueblo adquiere un nuevo significado.

Poniendo nombre a las ovejas. Jesús dijo concerniente al pastor en sus días: “Y a sus ovejas llama por nombre” (Jn. 10:3). Actualmente el pastor oriental se deleita en poner nombre a ciertas de sus ovejas, y si su rebaño no es grande, a todas las ovejas les pondrá nombres. Las conoce por medio de ciertas características individuales. Las nombra así: “Pura Blanca”, “Listada”, “Negra”, “Cafés”, “Orejas Grises” etc. Esto indica la tierna afección que el pastor tiene para cada una de sus ovejitas.

Gobierno de las Ovejas. El pastor oriental nunca guía sus ovejas como lo hacen los pastores occidentales. Siempre las guía, a menudo yendo delante de ellas. “Y cuando ha sacado fuera las ovejas, va delante de ellas” Jn. 10:4). Esto no quiere decir que el pastor vaya siempre delante de ellas. Aun cuando usualmente toma esta posición cuando viajan, por lo general camina a su lado, y algunas veces va siguiéndolas, especialmente si el rebaño camina hacia el redil por la tarde. Desde la parte de atrás él puede reunir a las extraviadas, protegerlas de algún ataque por audacia de los animales feroces, si el rebaño es grande el pastor irá delante, y un ayudante irá a la retaguardia. Isaías habla del Señor omnipotente en una doble relación con su pueblo. “Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará, (será vuestro retaguardia) el Dios de Israel” (Isa. 52:12).

La destreza del pastor y sus relaciones personales hacia ellas, se deja ver claramente cuando guía a ovejas por senderos estrechos. El Salmo del Pastor dice: “Guiaráme por sendas de justicia” (Sal. 2:3). Los campos de trigo muy raramente están cercados en Palestina algunas veces sólo un sendero estrecho separa entre pastos y esos campos. A las ovejas se les impide comer en los campos donde crecen las cosechas. Así al guiar a las ovejas por tales senderos, el pastor no permite a alguno de los animales entrar en área prohibida, porque si lo hace, tendrá que pagar los daños al propietario del campo. Se ha sabido de un pastor sirio que ha guiado a su rebaño de más de ciento cincuenta ovejas sin ninguna ayuda por un sendero angosto de alguna distancia, sin dejar ir a ninguna oveja a donde no está permitido.

Restaurando a la oveja perdida. Es muy importante el no permitir a las ovejas descarriarse del rebaño, porque cuando anda por si mismas quedan sin ninguna protección. En tal condición, descarrían porque no tienen sentido de la localidad. Y si sc extravían se les tiene que regresar. El salmista oró: “Y anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo” (Sal. 119:1) El profeta Isaías, compara las costumbres del hombre a la de las ovejas: “todos nosotros nos descarriamos como ovejas, (Isa. 53:6) David cantaba de su divino Pastor: “confortará mi alma” (Sal. 23:3).

El pastor juega con las ovejas. El pastor está constantemente con sus ovejas de tal manera que su vida con ellas a veces se hace monótona.. Por eso algunas ocasiones juega con ellas. Lo hace pretendiendo irse de ellas y pronto ellas lo alcanzan, y lo rodean por completo, brincando alegremente. Algunas veces el pueblo de Dios piensa que lo abandona cuando las dificultades les vienen. Entonces dicen: “Dejóme Jehová” (Isa. 49:14). Pero en realidad, su divino Pastor dice No te desampararé, ni te dejaré” (Heb. 13 :5).

Conocimiento íntimo de las ovejas. El pastor está profundamente interesado en cada una de sus ovejas. A algunas de ellas puede ponerles nombres favoritos, por causa de algún incidente relacionado con ellas. Por lo general, las cuenta diariamente por las tardes al entrar ellas al redil, pero algunas veces el pastor no lo hace porque puede percibir la ausencia dc cualquiera de sus quejas. Cuando al oveja se pierde, él siente que falta algo del rebaño entero. A un pastor en el distrito del Líbano se le preguntó si contaba sus oveja todas las tardes. Contestó en forma negativa, luego se le preguntó cómo sabía entonces si todas su ovejas están presentes. Esta fue su contestación: “Jefe, si usted me pone un lienzo sobre los ojos, y me trajera cualquiera oveja y me permitiere tan sólo poner mis manos en su cara, podría decir al momento si era mía o no”.

Cuando el señor H. R. P. Dickson visitó los desiertos árabes, presenció un evento que le reveló el conocimiento asombroso que tienen algunos pastores de sus ovejas. Una tarde, poco después que obscureció, un pastor árabe principió a llamar una por una, por sus nombres a las cincuenta y una ovejas madres, y pudo separar el cordero de cada una de ellas y ponerlo con su madre para que lo alimentase. El hacer esto en plena luz sería una hazaña para muchos pastores, pero éste lo hizo en completa oscuridad, y en medio del ruido proveniente de las ovejas que llamaban a sus corderitos, y estos balando por sus madres. Pero ningún pastor oriental tuvo un conocimiento de sus ovejas más íntimo que el que tiene nuestro Gran Pastor de aquellos que pertenecen a su rebaño. El dijo una vez hablando de sí: “Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas” (Jn. 10:14).

Diferencia entre cl pastor y el asalariado. Refiriéndose al asalariado, Jesús dijo: “Así que, el asalariado huye, porque es asalariado y no tiene cuidado de las ovejas” (Jn. 10:13). Cuando el rebaño es pequeño el pastor lo maneja sin ayuda pero si cl rebaño es muy grande, entonces, cl pastor lo maneja sin ayuda, pero si el rebaño es muy grande, entonces se hace necesario alquilar a alguien que le ayude con las ovejas. Un pastor puede manejar por lo general de cincuenta a cien ovejas, pero cuando tiene más de cien ovejas, a menudo busca un ayudante. El asalariado no tiene el interés personal en las ovejas que tiene el pastor, y así no se le puede confiar la defensa del rebaño de la manera que el pastor mismo lo hace. “Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, oye al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye, y el lobo las arrebata, y esparce las ovejas” (Jn. 10:12).

CUIDADO DE LAS OVEJAS EN LOS TIEMPOS ESPECIALES DE NECESIDAD

El amor del pastor por sus ovejas se manifiesta cuando, en tiempos especiales de necesidad apela a raros actos de cuidado para los miembros de su rebaño.

Cruce de un arroyo de agua. Este proceso es sumamente interesante. El pastor lleva la delantera dentro del agua y a través del arroyo. Las ovejas predilectas que siempre se mantienen junto al pastor se arrojan violentamente al agua y pronto lo cruzan. Otras ovejas del rebaño entran al agua vacilando y con alarma. No estando cerca del guía, pueden errar el lugar del cruce y ser llevadas por el agua a alguna distancia, pero probablemente pueden llegar a la orilla. Los corderitos son empujados dentro del agua por los perros, y se oyen sus balidos lastimeros cuando son arrojados al agua. Algunos puede cruzar, pero si alguno es llevado por la corriente, entonces el pastor brinca pronto dentro del agua y lo rescata, llevándolo en su seno a la orilla. Cuando ya todos han cruzado, los corderitos corretean felizmente, y las ovejas se juntan en torno al pastor como si fueran a expresarle su gratitud. Nuestro Pastor Divino tiene una palabra de estímulo para todas sus ovejas que deben cruzar arroyos de aflicción: “Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán” (Isa. 4-3:2).

Cuidado especial de los corderitos y de las ovejas con su crías. Cuando llega el tiempo de ahijar, el pastor debe tener gran cuidado de su rebaño. La tarea se hace más difícil porque a menudo se hace necesario mover el rebaño a nuevos lugares para encontrar pastos. Las ovejas que pronto serán madres, lo mismo que aquellas que ya tienen sus corderitos, deben permanecer cerca del pastor cuando van de camino. Los pequeños corderitos que no pueden seguir el paso del resto del rebaño, son llevados en el seno de su ropa, haciendo del cinto una bolsa. Isaías relata esta actividad en su famoso pasaje: “Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo cogerá los corderos, y en su seno los llevará” (Isa. 40:11).

Cuidado de las ovejas enfermas o heridas. El pastor está siempre vigilando los miembros de su rebaño que necesitan atención personal. Algunas veces el corderito sufre por los fuertes rayos del sol o su cuerpo pudo haber sido rasguñado por algún arbusto espinoso. El remedio mas común usado en estas ovejas es el aceite de uva del que lleva una cantidad en el cuerno de un carnero. Quizá David pensaba en tal experiencia cuando escribió del Señor: “Ungiste mi cabeza con aceite” (Sal. 23:5).

Guardando las velas de la noche sobre el ganado. En tiempos que lo permiten, el pastor siempre guarda su ganado a campo raso. Un grupo de pastores se provee sencillos lugares para dormir, poniendo una cantidad de piedras en ruedas elípticas, dentro de las cuales, se ponen yerbas para la cama, de acuerdo con la forma beduina en el desierto. Estas camas sencillas se arreglan en círculos, y raíces y palos se ponen en el centro para el fuego. Con este arreglo, están en condiciones de vigilar su ganado durante la noche. Fue en una forma parecida a esta en que los pastores de Belén se turnaban en la vigilancia de sus rebaños en las lomas fuera de Belén, cuando fueron visitados por los ángeles que anunciaban el nacimiento del Salvador: “Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban los vigilias de la noche sobre su ganado” (Luc. 28). Cuando Jacob cuidaba las ovejas de Labán, él pasó muchas noches a la intemperie, cuidando el ganado. “De día me consumía el calor, y de noche lo helado, y el sueño se huía de mis ojos” (Gén. 31 :10).

Protección de las ovejas de animales feroces y de los ladrones. Las ovejas necesitan ser cuidadas contra los ladrones no sólo cuando están en el campo. sino también en el aprisco. Los ladrones de Palestina no son aptos para abrir cerraduras, pero algunos de ellos pueden escalar las paredes y entrar en el aprisco, donde cortan las gargantas de tantas ovejas como pueden y luego con cuidado las suben sobre la pared con cuerdas. Otros de la banda las reciben y luego todos tratan de escapar para no ser aprehendidos. Cristo describió tal operación: “El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir” Jn. 10:10).

El pastor debe estar constantemente en guardia para tales emergencias, y debe estar listo para actuar rápidamente para proteger sus derechos sobre el ganado.

Los animales feroces de Palestina. En la actualidad incluyen a los lobos, las panteras, las hienas y los chacales. El león desapareció de la tierra desde el tiempo de las Cruzadas. El último oso fue muerto hace medio siglo. David como un joven pastor, experimentaba o sentía la venida de un león o de un oso contra su ganado, y con la ayuda del Señor, el podía matarlos a ambos (1 Sam. 17:34-37). El profeta Amós nos dice de un pastor que trata de rescatar una oveja de la boca del león: “De la manera que el pastor libra de la boca del león dos piernas, o la punta de una oreja” (Amós 3:12), Se dice de un pastor sirio experimentado que siguió una hiena a su cubil e hizo al animal entregar su presa. El obtuvo la victoria sobre la bestia gritando de un modo característico, y golpeando las rocas con su pesado cayado, y lanzando con su honda mortíferas piedras. La oveja fue llevada después en sus brazos hasta el redil. El fiel pastor debe estar dispuesto a arriesgar su vida por causa de sus ovejas, y hasta dar su vida por ellas. Como nuestro buen Pastor Jesús, no solo arriesgó su vida por nosotros, sino que se entregó a sí mismo por nosotros. El dijo: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Jn. 10:11),

Búsqueda y encuentro de la oveja extraviada. Siendo responsable de cualquier cosa que suceda al rebaño, o a una oveja suya, el pastor oriental pasará horas, si es necesario, atravesando al desierto y las faldas de las montañas, en busca de una oveja que se ha descarriado y perdido. Después de pasar horas de ansiedad buscándola, finalmente la encontrará en algún hoyo sin agua del desierto, o en alguna hondonada en la montaña. La criatura exhausta será llevada en los hombros de su fuerte pastor. Y lo que acontece se descubre en la parábola de Jesús: “Y viniendo a casa, junta todos los amigos y vecinos, diciéndoles: Dadme el parabién, porque he hallado mi oveja que se había perdido” (Luc. 15:6).

PRODUCTOS DEL GANADO

Las ovejas de Palestina y la región convecina, siempre han sido de mucho valor a causa de los productos importantes que de ellas se derivan.

Lana. Siempre ha sido la lana un producto de valor en las tierras bíblicas. En los tiempos antiguos la mayor parte de los vestidos que los israelitas usaban eran hechos de lana; el manto grande exterior era por lo general así.. Los meses de la trasquilla en Palestina son mayo y junio. Las ovejas son lavadas antes de la trasquila. El Cantar de los Cantares habla de “manadas de trasquiladas ovejas, que salen del lavadero” (Cant. 4:2). El color de la lana varía algo de acuerdo con el color del animal trasquilado, pero la lana blanca se considera como la de más valor. El profeta compara los pecados perdonados con la blancura de la lana (Isa. 1:18).

Las pieles. Desde los tiempos más antiguos hasta los modernos, a menudo se ha acostumbrado que los pastores hagan sacos de las pieles de las ovejas con la lana aún adherida a ellas. La Epístola a los Hebreos nos dice de los héroes de la fe que fueron perseguidos, e iban cubiertos con pieles de ovejas (Heb. 11:37). Las pieles de ovejas a veces se curtían usándolas luego como cuero; pero la piel de las cabras era superior a la de las ovejas para este propósito.

Ovejas para carne o para sacrificios. Cuando se deseaba y muy a mentido, las ovejas eran degolladas para comer su carne. Para la gente común, la carne no estaba en la comida diaria; sólo la usaban en ocasiones especiales y de regocijo, como cuando se preparaba una fiesta, una cena matrimonial, o cuando un huésped de honor era agasajado, el animal por lo general era cocinado tan pronto como se mataba y entonces se hervía, y otras veces se asaba.

La oveja se empleaba en los tiempos bíblicos mas que cualquier otro animal para los sacrificios. Un cordero pequeño se usaba en muchos casos como ofrenda de acción de gracias; mas como expiación por la trasgresión y como redención, se usaba un animal de más valor. El ofrecimiento del cordero pascual era el acto religioso más importante del año. Este cordero tenía que ser macho, seleccionado después de una meticulosa inspección, para que fuera libre de cualquier mancha, y tenía que ser cordero de un año. Se mataba el día catorce del mes de Abib (después del cautiverio babilónico, en Nisan; o sea en nuestro mes de Abril) y la sangre se rociaba con un hisopo. En Egipto la sangre se puso sobre los dinteles y marcos de las puertas de las casas, pero en Canaan se rociaba sobre el altar. La carne se asaba al fuego, mejor que hervida, y ningún hueso era roto, como se acostumbraba cuando se hervía. La carne, la comía toda la familia en el espíritu de apresuramiento. como si fueran a principiar un largo viaje. Cualquier cosa que de él quedaba, se quemaba al fuego. Esta fiesta de la Pascua era la más importante de todas las fiestas anuales de los judíos. y formaba el fondo histórico de la ordenanza cristiana de la Cena del Señor (cf. Ex. 12; Lev. 23:5; Mat. 26:17-29).

Leche. La leche de las ovejas es especialmente rica, y en cl oriente se considera de más valor que la de las vacas. Raramente se bebe la leche en su condición fresca, más bien se hace jocoque o queso. También la leche búlgara se usa con frecuencia.

Los cuernos de los carneros. Los cuernos de los carneros se consideran de gran valor. En muchas tierras occidentales, los criadores de ovejas han hecho experimentos para desarrollar una cría sin cuernos, pero en Oriente, los cuernos son considerados como una parte importante del animal. Los cuernos de carnero se han usado principalmente para recipiente en el que se llevan algunos líquidos. Con ese propósito se pone un tapón de madera en el extremo grande del cuerno para cerrarlo; algunas veces se cubre con cuero crudo para conservarlo en su lugar. La parte pequeña del extremo agudo del cuerno se corta, y la abertura se cierra con un pequeño tapón. Los cuernos de carnero se usaban en tiempos bíblicos para llevar aceite. A Samuel se le dijo “Hinche tu cuerno con aceite” para ungir a David por rey (1 Sam. 16:1). A Salomón se le ungió rey con el aceite del cuerno de Sadoc el sacerdote (1 Reyes 1:39) – Ya se han hecho referencias al liso del aceite por el pastor con sus ovejas, y éste era llevado en los cuernos de un carnero.

El cuerno del carnero era usado como trompeta que ha sido llamada por los judíos Shofar. La ley mosaica requería el sonido de la trompeta de cuerno en ciertas ocasiones. Cada Año de Jubileo era anunciado con el sonido de estas trompetas. “Entonces harás pasar la trompeta de jubilación en el mes séptimo a los diez del mes; el día de la expiación haréis pasar la trompeta por toda vuestra tierra” (Lev. 25:9). De acuerdo con la Fiesta de las Trompetas debía haber “Día de sonar las trompetas” (Núm. 29:1). El acto más famoso del uso de los cuernos de carnero está relacionado con el rodeo y destrucción de la ciudad de Jericó por el ejército de Josué. “Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carneros delante del arca; y el séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes sonarán las bocinas” (Josué 6:4). Las trompetas también eran usadas como señal para reunir al pueblo (Jer. 4:5).

Las trompetas de cuernos de carnero medían aproximadamente cuarenta y cinco centímetros de largo y eran de una sola pieza. Se hace del cuerno izquierdo de los carneros cola-gorda, el cual no tiene forma espiral, sino aplastada, curvado hacia atrás, y casi formando un círculo, la punta pasa bajo de la oreja. Esta estructura, añadida al tamaño del cuerno, se adapta muy bien para el objeto. A fin de darle la forma apropiada, el cuerno se suaviza por calentamiento en agua caliente y luego se moldea con la forma exacta de las que usaban los sacerdotes judíos.

CABRAS

Cuidado de las cabras y habilidad para guiar. Hubo muchas cabras cuidadas por pastores en los tiempos bíblicos. El pastor las cuidaba casi de la misma manera que cuida su rebaño de ovejas. Algunas veces las cabras van en un rebaño junto con el de las ovejas, y en este caso:

“Es por lo general un macho cabrio el líder especial del rebaño (Jer. 50:8; Prov. 30:31), caminando delante con toda gravedad como un director delante del rebaño blanco del coro de la iglesia. Es por esta costumbre que Isaías habla de los reyes como los machos cabrios de la tierra (Isa. 14:9 véase texto hebreo) un nombre que se les aplica por el profeta Zacarías también (Zac. 10:3), y a Alejandro Magno por Daniel, quien lo describe como un macho cabrio de Occidente, con un cuerno notable entre sus ojos (Dan. 8:5); un símbolo adecuado do su poder irresistible a la cabeza del ejército macedonio”.

Cómo se diferencian las cabras de las ovejas. La mayoría de las ovejas en Palestina y Siria, y la mayoría de las cabras son negras. A las cabras les gustan las laderas de las montañas rocosas mientras que las ovejas prefieren las planicies o los valles. A las cabras les gustan especialmente las hojas tiernas de los árboles, mientras que las ovejas prefieren la hierba. Las cabras se alimentan durante todo el día sin que les afecte el calor del sol; y cuando la luz del sol es caliente, las ovejas se echan bajo un árbol, o a la sombra de una roca o en el burdo abrigo preparado por el pastor con ese propósito. El libro de los Cantares menciona este tiempo de descanso de las ovejas. “Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, dónde repastas, donde haces tener majada al medio día” (Cant. 1:7). Las cabras son más intrépidas, más aventuradas, más juguetonas, más aptas para ascender a los lugares peligrosos, más aptas para introducirse en los lugares sembrados, más caprichosas, más vigorosas, y más difíciles de controlar que las ovejas.

Separación de cabras y ovejas. En ciertas ocasiones se hace necesaria la separación de las cabras de las ovejas, aun cuando éstas y las otras sean cuidadas por el mismo pastor. Ellas no pastan bien juntas, y así a menudo se necesita traerlas separadas, mientras están pastando. Cuando el Dr. John A. Broadus visitó Palestina, nos dice haber visto a un pastor guiando su rebaño de ovejas blancas y cabras negras todas revueltas. Cuando él fue al valle, habiéndolas guiado al través del valle de Sarón, él se volvió y se enfrentó al rebaño. Cuando una oveja se le acercaba, él la tocaba con su largo cayado del lado derecho de la cabeza, y ésta rápidamente se movía a la derecha; si una cabra se le acercaba, él la tocaba en el lado contrario y ella se iba a la izquierda. Este es el cuadro que el Salvador tenía en la mente al hablar aquellas solemnes palabras: “Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos; y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a la izquierda” (Mat. 2a:32, 33).

Uso de la leche de cabra. La leche tomada de las ovejas es esencialmente rica y excelente. La mayor parte del jocoque usado hoy y en los tiempos bíblicos se hacía de leche de cabra. La leche búlgara y el queso se usaban también como productos lácteos. El libro de los Proverbios habla de la importancia de la leche de cabra para el pueblo hebreo: “Y abundancia de leche de cabras para tu mantenimiento, para mantenimiento dc tu casa, y para sustento de tus criadas” (Prov. 27:27).

Uso de la carne de los cabritos. La carne de un macho cabrío adulto es por supuesto, correosa y no es de uso ordinario. Raramente se matan las hembras, porque se necesitan para el aumento del rebaño. De manera que la carne de los cabritos es la que se come más en la tierra de Palestina. En tiempos del Antiguo Testamento cuando se agasajaban a los visitantes, a menudo se preparaba un cabrito para la comida (cf. Jueces 6:19). Que la carne de cabrito era muy usada en los días de Cristo se sabe por la referencia del hermano del Hijo Prodigo: “Más él respondiendo, dijo a su padre: he aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos” (Luc. 15:29.). Hay sarcasmo en este reproche, porque el cabrito era de menor valor en un banquete que el cordero, y considerablemente inferior a un becerro engordado, que se mataba y servía sólo en ocasiones especiales para honrar a un huésped muy distinguido. El hermano objeta al padre haber servido el becerro gordo en el banquete para honrar la vuelta del pródigo, y él que era hermano mayor, no se le había dado ni siquiera un cabrito gozarse con sus amigos.

Uso del pelo y la piel de la cabra. El pelo de la cabra se consideraba por los hebreos como de mucho valor. Cuando se llevaban materiales para la construcción del tabernáculo en el desierto, sólo más fino y más costoso que podía obtenerse, era aceptado; el pelo de cabra estaba incluido entre la lista de materiales que los hijos Israel ofrecieron al Señor (véase Ex. 35:23). Las cortinas del Tabernáculo eran hechas de pelo de cabra (Ex. 26:7). Las tiendas de los árabes beduinos se hacen de pelo de cabra, de la misma manera que lo eran las habitaciones semejantes en tiempos del Antiguo Testamento y del Nuevo también. Las pieles de cabras se han usado grandemente en las tierras bíblicas como cuero, y se les considera mejores para todo esto que las pieles de ovejas. Este cuero se usa para hacer la “botella” oriental para llevar y almacenar el agua y otros líquidos.

Uso de cabras para sacrificios. El código levítico a menudo permitía a los hebreos escoger una oveja o una cabra para la ofrenda: “Y si su ofrenda para holocausto fuere de ovejas, de los corderos, o de las cabras, macho sin defecto lo ofrecerá: (Lev. 1:10). En el Día le la Expiación se requería el sacrificio de una cabra por el sumo sacerdote y de otra cabra que sería el “chivo expiatorio”. “Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada: y dejará ir el macho cabrío por el desierto” (Lev. 16:22).

Moisés ordenó que el chivo expiatorio fuera llevado al desierto y allí se soltara. Pero a fin de impedir su regreso a Jerusalén, llegó a ser costumbre llevar al animal a lo alto de una montaña, y desde allí despeñarlo para una muerte segura. Este era el símbolo del perdón del pecado a través del sacrificio de Cristo. Aunque Juan el Bautista habló de Jesús como el Cordero de Dios, puede haber tenido en la mente el cuadro del chivo expiatorio cuando dijo. “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Jn. 1:29).

Cultivo y cosecha de grano

Las numerosas referencias al cultivo del grano en la ley de Moisés indica que se esperaba que los israelitas vinieran a ser un pueblo agricultor después de la entrada a la tierra de Canaán, y que el cultivo del grano viniese a ser una de las principales industrias. Es un hecho notable que los métodos que usaban para cultivar y cosechar el grano son virtualmente los mismos que han usado los agricultores árabes en Palestina por siglos y hasta la actualidad.

PREPARACION PREELIMINARÍA PARA PLANTAR EL GRANO

Se espera la lluvia antes de arar la tierra. En Palestina el barhecho se hace después que las primeras lluvias han suavizado la tierra (cf. Sal. 65:10). Estas lluvias usualmente llegan los últimos días de octubre o los primeros días de noviembre. Si no vienen en este tiempo, entonces el agricultor debe esperar hasta que vengan antes de barbechar su tierra. Job dice: “Esperábame como a la lluvia” (Job 29:23). Y Jeremías describe la falta de lluvias así: “que se resquebrajó la tierra a causa de no llover en el país; los labradores, cubrieron sus cabezas” (Jer. 14:4). Una vez llegaba la lluvia, el labrador industrioso principiaba el barbecha de su tierra. “El perezoso no ara a causa del invierno” (Prov. 20:4) Tal hombre se recoge en su hogar y disfruta del calor del fuego pero no cosechará. El Dr. Thompson dice de un año en que los agricultores esperaron hasta el mes de febrero por lluvia suficiente para poder arar sus tierras para la cosecha del grano. La cosecha vino tarde, pero fue muy abundante.

Preparación para arar las tierras. El labrador se prepara para labrar su tierra después que las primeras lluvias principian a caer si no lo hizo antes. Pasará los días asegurándose que su arado esté en buenas condiciones, y está listo para entrar en acción. Necesita cortar y afilar un nuevo aguijón para animar a su yunta de bueyes. También tendrá que ver que el yugo está listo y se adapta bien a los cuellos de los animales. Un yugo pesado o de mala forma desuella a los bueyes. El Señor Jesús habló de “el yugo suave” que prometió a sus seguidores (Mat. 11:30). Cuando la tierra se ha suavizado lo suficientemente por las lluvias, entonces el barbecho de la tierra puede principiar.

EQUIPO USADO PARA BARBECHAR

El Arado. Se construyen en Siria y Palestina un tipo de arado con dos vigas de madera que se ensamblan y en la extremidad enfrente se engancha el yugo; en la extremidad trasera está asegurada la hita en cruz, la parte superior que sirve como mango o mancera, y la parte inferior a la que se asegura la reja de fierro. A en la actualidad se ve en muchas de las tierras bíblicas arando cn lo que pudiera llamarse una “vara horquillada”. Los escritores de Biblia a menudo mencionan rejas de fierro (1 Sam. 13:20, etc.). Estos arados pueden, sin mucho trabajo, convertirse en espadas para la guerra. Por eso el profeta Joel dice: “Haced espadas de vuestros azadones” (Joel 3:10). Exactamente al revés de esta profecía se sugirió por los profetas Isaías y Miquéas al predecir la edad de oro (Isa. 2:4; Miq. 4:3).

El yugo. El yugo es un pedazo de madera tosca que se adapta al Pescuezo del ganado. Dos palos se proyectan hacia abajo a los lados, Y una correa al final de estos palos que pasa bajo el pescuezo de] animal mantiene el yugo en su lugar. De estos yugos de madera a menudo se habla en las Escrituras (Jer. 28:13 etc.).

El Aguijón. El aguijón lo lleva en la mano el nativo cuando ara. También se usó en tiempos bíblicos. Es una vara de madera que varía en tamaño y es de metro y medio hasta dos o más, con una punta aguda. Con ésta el agricultor puede hacer apresurar los bueyes en su movimiento lento. Fue con un aguijón por el estilo Samgar mató a seiscientos filisteos (Jue. 3:31). La convicción de pecado que vino a Saulo de Tarso llevándose a su conversión la comparaba con los piquetes de un aguijón (Hech. 26:14).

ANIMALES USADOS PARA ARAR

Uso de los bueyes. En los tiempos bíblicos casi exclusivamente se usaban los bueyes para arar las tierras. Por esta razón la expresión “un yugo” se usaba por los hebreos con lo que querían dar la medida de tierra que un yugo de bueyes podía arar en un día. (cf. 1 Sam. 14:14; Isa. 5:10). Bueyes, como usaban el término los hebreos, quería decir animales de ambos sexos. Se usaban las vacas lo mismo que los bueyes con propósito de formar el tiro, pero estos últimos los castraban. Esto explica la razón de la ley que especificaba lo concerniente a una vaquilla usada para el sacrificio, fuera “sobre la que nunca se puso yugo” (Núm. 19:2).

La ley de Moisés prohibía que se arase con un buey y un asno en un mismo yugo (Deut 22:10).

El Apóstol Pablo habla del “yugo desigual” en relación con unión de creyentes y no creyentes (2 Cor. 6:14). En la actualidad los árabes usan los bueyes para arar, aunque algunas veces usan camellos, o un buey y un asno, y a veces un camello y un asno

PREPARACION DE LA TIERRA PARA LA COSECHA

Arar. El barbecho de la tierra a la manera oriental es muy primitivo. El arado, es cuando más un simple instrumento que puede llevarse, si es necesario a una distancia de tres kilómetros hasta el lugar del trabajo por el agricultor. Por supuesto, en relación con los implementos modernos, puede decirse que apenas araña la tierra. El que ara mantiene la mancera del arado en una mano, y en la otra lleva el aguijón con que anima a los animales. Jesús dijo: “Ninguno que poniendo la mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios” (Luc. 9:62). El describió con exactitud la operación al decir “la mano”, es decir una, más bien que las dos como en el caso de un agricultor occidental. Sería fatal para el agricultor palestino mirar hacía atrás, porque el implemento es tan ligero, que el trabajador a menudo tiene que cargarse sobre él con todo su peso para evitar que salga del surco.

Los agricultores orientales algunas veces aran juntos, cada quien teniendo su arado y yunta de bueyes, y siguen de cerca al que precede. Esta clase de club de agricultores se adopta como protección de los ladrones beduinos, y también porque se desea la cooperación cuando las haciendas trigueras son grandes. Eliseo fue encontrado por Elías arando con otros once gañanes y un total de veinticuatro bueyes (1 Reyes 19:19).

El uso de zapapico. Cuando la tierra está dura, en las laderas rocosas no es posible usar el arado. En esos lugares, si el agricultor es industrioso, preparará la tierra usando el pico o el azadón. Isaías habla de “montes que se cavaban con azada” (Isa. 7:25). Usando este instrumento, todo el terreno se aprovecha para la siembra.

El agricultor oriental muy raras veces usa fertilizante en sus tierras al cultivar el grano. Algunas laderas usadas por el labrador para su sembrado tienen una cantidad pequeña de piedras calizas, diseminadas en él. Parte de la caliza de las piedras se disuelve con las lluvias, y revolviéndose con la tierra la enriquece para una buena cosecha de granos. Estas piedras son las encargadas de fertilizar la tierra. Los judíos modernos que vuelven de Occidente a labrar sus tierras, le añaden varias sustancias químicas del Mar Muerto como fertilizantes para su terreno. No se hace ninguna mención en la Biblia de fertilizar la tierra para las cosechas de granos. Jesús mencionó en una de sus parábolas la estercoladura de la higuera. (Luc. 13:1-9).

LA SEMBRADURA

Clases de grano que se siembra. Hay varias clases de grano que se usa en Oriente. Las dos principales clases de granos que se cultivan en la antigua Palestina eran trigo y cebada. En Antiguo Testamento se menciona una vez el uso del mijo (Ezeq. 4:9). En los tiempos modernos, tanto el arroz como el maíz, se usan en Palestina, aunque el primero se importa principalmente.

Cuándo y cómo se siembra la semilla. El labrador, por lo regular, lleva la semilla a su campo en un saco grande, sobre un asno, después, la bolsa de cuero que lleva bajo el brazo la llena con la milla del saco grande. Como regla general la semilla se esparce en todo lo ancho de la tierra, y luego se cubre por medio del arado, a menudo el sembrador camina a lo largo del terreno esparciendo semilla, y luego uno de la familia o algún sirviente, si es que se tiene uno, le sigue directamente con el arado. La palabra bíblica «sembrar” que se usa en el pentateuco (Gén. 26:12; Lev. 25:3, etc. quiere decir “esparcir la simiente”.

La siembra, como la ilustra Jesús en sus parábolas. El proceso de la siembra y lo que sucede a la semilla, está muy bien ilustrado en la parábola del sembrador. No podría encontrarse un mejor cuadro del proceso oriental de sembrar el grano, que él que da hace Jesús en esta parábola (Mat. 13:3-8; Marc. 4:3-8; Luc. 8:5-8.

“He aquí el que sembraba salió a sembrar. Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron” (Mat. 13:3, 4) – Había muy pocos caminos en conforme al uso moderno de la palabra, hasta que los romanos construyeron sus caminos, y éstos sólo conectaban los lugares más portantes. Porque se viajaba, ya fuera a píe, o por medio de asnos y camellos, sobre simples veredas, que era lo que había. Estas veredas eran cedidas para el uso público según costumbre antigua. Si tal vereda atravesaba la tierra de algún labrador, él araba la tierra hasta las orillas de la angosta vereda, pero la dejaba libre para el uso de los viajeros. Los evangelios sinópticos nos dicen de Jesús y sus discípulos cómo viajaron de esa manera al través de un campo de trigo (Mat. 12:1; Marc. 2:23; Luc. 6:1).

Setos o cercas raramente se colocaban a lo largo de tales veredas. Cuando el labrador esparcía la simiente, alguna naturalmente caían sobre el “camino”, y no siendo cubierta por el arado, pronto los pájaros, al descubrirla, se la comían.

“Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra. Mas en saliendo el sol se quemó; y secóse porque no tenía raíz” (Mat. 13:5, 6, ). La idea aquí no es de una tierra plagada de piedras, sino de una capa delgada de tierra que apenas cubre la roca debajo. En estas condiciones el grano nacía pronto, pero por carecer de raíces profundas, se secaba por el fuerte sol y no llegaba a madurar.

“Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron”. En Palestina y en Siria existen muchos arbustos espinosos que crecen cerca del grano en el campo y algunas de ellas crecen entre el grano. El labrador nativo usa estos arbustos espinosos en el verano para hacer fuego y cocinar su comida, de allí que no sea tan cuidadoso para quitarlos de los lugares vecinos, y por eso algunos de ellos ahogan el trigo o la cebada cuando es pequeña.

“Y parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cual a ciento, cual a sesenta y cual a treinta”. Los labradores nativos de las tierras bíblicas siempre tienen muy pocas ganancias de la simiente que siembran, porque sus métodos son primitivos. Pero hay ejemplos de buenas cosechas en tiempos modernos. El Rvdo. George Mackie, que fue misionero en Siria, ha dicho: “La tierra es en muchos lugares excesivamente fértil, y la utilidad corresponde a la cifra arriba citada en la parábola”. Cuando Isaac sembró la rica sección del Negeb del sur de Canaán, dice la Escritura: “Y sembró Isaac en aquella tierra y halló aquel año ciento por uno” (Gén. 26:12).

ENEMIGOS DEL GRANO

Los Pájaros son enemigos del grano. En el Oriente, grandes parvadas de pájaros a menudo siguen a los sembradores, cuando siembran la semilla, para cogerla, si acaso pueden, cuando la esparcen. Algo de la semilla así se pierde antes que el arado la cubra. Aquella que llega a caer en el camino instantáneamente es devorada por las aves (Marc. 4:4).

La Cizaña también es enemiga del grano. En su parábola de la Cizaña, Jesús dice: “Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró el cizaña entre el trigo” (Mat. 13:25). En la Tierra Santa a la cizaña a menudo se le llama “trigo silvestre”, porque se parece al trigo, sólo que sus granos son negros. El Dr. Thompson dice lo siguiente respecto a la cizaña:

“El nombre árabe para la cizaña es zawan, y abunda en todo Oriente; y es una gran molestia para el agricultor. El grano es pequeño, y se encuentra en la parte alta del tallo, el que permanece peladamente erecto. Su sabor es amargo, y cuando se come separadamente o cuando se diluye en el pan ordinario, causa vértigos y a menudo actúa como vomitivo. Es pues un fuerte veneno soporífico, y debe cuidadosamente ser separado, y sacado del trigo grano por grano, antes de molerlo de otra manera la harina no es saludable. Por supuesto los agricultores desean ardientemente exterminarla, pero eso es casi imposible”.

El Fuego es otro de los enemigos del agricultor. En Palestina los árabes dejan que el trigo sc madure mucho, y así tan seco como una yesca lo cortan. Las espinas crecen, por lo general, en derredor del campo de trigo, y algunas veces mezcladas con el grano, y así es muy fácil que un fuego que principia se propague por medio de las espinas y extenderse al trigo; y es muy difícil mantener un campo de trigo fuera de su alcance. La ley de Moisés tenía un sabio reglamento acerca del fuego en relación a los campos de trigo: “Cuando hubiere un luego y hallare espinas, y fuere quemando montón, o aza, o campo, el que encendió el fuego pagará lo quemado” (Ex. 22:6).

Las langostas son un enemigo muy temido por los agricultores. Tal vez estas criaturas son cl enemigo más odiado del agricultor palestino. Son muy semejantes a los chapulines que conocen los occidentales. Cuando alcanzan la proporción de una plaga, son realmente una vasta multitud (cf. Jueces 6:5; 7:12) – Llegan a ocupar un lugar tan extenso como el de quince a Veinte kilómetros de largo y seis a ocho kilómetros de ancho. Se dice que marchan como un ejército. El libro de los Proverbios nos relata un hecho interesante acerca de ellas: “Las langostas no tienen rey, y salen todas acuadrilladas” (Prov. 30:27). Cuando el tiempo está frío y el aire húmedo, si llegan a mojarse con el rocío, entonces se quedan quietas allí donde están, hasta que el sol las seca y calienta. El profeta Nahum las describe así: “Que se sientan en vallados en días de frío, salido el sol se mudan” (Nahum 3:17). El profeta Joel describe el juicio del Día del Señor en términos de una invasión de langostas. La plaga de langostas oscurece la luz del sol a causa de su gran multitud (Joel 2:2). Antes de su venida, la tierra será como el Edén, pero cuando se van, queda como un desolado desierto (Joel 2:3). Su apariencia se compara a la de los caballos, porque la forma de su cabeza se parece a la del caballo (Joel 2:4). Hacen un gran ruido cuando comen (Joel 2:5). La consternación que causan al pueblo de la tierra puede describirse así: “Delante de él temerán los pueblos” (Joel 2:6). Son capaces de entrar por las ventanas y saltar las tapias o por las puertas de las casas (Joel 2:9). El hecho terrible es que algunas veces un enjambre de langostas tras otro pueden invadir la misma sección de terreno. El Dr. Keil piensa que esto es lo que Joel 1:4 describe, más bien que las diferentes faces en el desarrollo de la langosta. El traduce literalmente este versículo, así: “Lo que quedó de la roedora, comió la multiplicadora, y lo que quedó de la multiplicadora, lo comió la lamedora, y la devoradora comió lo que de la lamedora había quedado”.

Los ladrones también son grandes enemigos del agricultor. Esto es cierto especialmente en los tiempos modernos cuando el gobierno ha sido estable y eficiente, así como bajo el yugo de los turcos. En estas condiciones, cuando el grano se ha plantado distante de villas donde los agricultores viven, o si ha sido plantado a un cercano territorio de alguna de las tribus feroces de árabes beduinos, hay riesgo de perder la cosecha, o al menos parte de ella. En muchas ocasiones en tiempos bíblicos, Israel perdió su cosecha que se robaron sus enemigos. Esto fue el caso especialmente en tiempos de los jueces. “Pues como los de Israel habían sembrado, subían los madianitas, y los Amalecitas, y los orientales” (Jueces 6:3). Estando los enemigos cercanos, las cosechas se encontraban siempre en peligro de perderse, y aun la semilla era tomada a menudo. Así que el agricultor rústico es muy pobre, y su suplemento de semilla pan siembra no es mucha, él continuará sembrando su semilla con cierto temor y temblor, pensando si levantará su cosecha o el se la quitará.. Como los sentimientos de los orientales son fácilmente cambiados, uno puede imaginárselos yendo con lágrimas a sembrar, luego si la cosecha llega a madurar, con regocijo la recogerá, es el cuadro que el salmista tenía en mente cuando escribió lo que sigue: “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán, andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas” (Sal. 126:5, 6).

LLUVIA Y MADUREZ DE LAS COSECHAS

Los campos de grano en Palestina dependen grandemente de la lluvia para su fertilidad. Pero no llueve de mayo a septiembre. La primera lluvia dc que se habla en las Escrituras cae en la última quincena de octubre o a principios de noviembre, y por lo regular esta lluvia es la señal para que el agricultor principie a arar sus tierras y plantar la semilla. También habla la Biblia de las lluvias tardías, que ordinariamente caen de marzo a abril, y esta lluvia es muy valiosa para la madurez de las cosechas de cebada y trigo. Las fuertes lluvias de invierno vienen en la última quincena de diciembre y duran los meses de enero y febrero.

La profecía de Joel menciona estas tres lluvias. “Porque os ha dado la primera lluvia arregladamente, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía, como al principio” (Joel 2:23). La palabra “lluvia” aquí empleada, significa lluvia fuerte, a grandes chorros que cae en los meses de invierno, y la estación de lluvias principia con la primera lluvia en otoño, y termina con las lluvias tardías de la primavera.

La cebada se cosecha en abril y mayo, y el trigo en mayo y junio. Vemos así que Jeremías está correcto en su orden de las estaciones en relación al tiempo de la cosecha, cuando decía: “Pasóse la siega, acabóse el verano, y nosotros no hemos sido salvos” (Jer. 8:20).

LA LEY DEL AGRICULTOR RESPECTO A LA HOSPITALIDAD

Comer el grano en el campo. Cuando el grano de trigo en el campo ha pasado la “época de leche”, y principia a endurecerse, entonces se le llama fereek y se considera delicioso al comerlo crudo. Los nativos de la tierra le arrancan las espigas y luego las remuelen entre las manos para comerlas. Por siglos la ley tradicional de la hospitalidad aunque no escrita, ha sido que los viajeros pueden comer del trigo cuando pasan por los sembrados, pero no deben llevar nada consigo. La ley de Dios concede este mismo privilegio. “Cuando entrares en la mies de tu prójimo, podrás cortar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz a la mies de tu prójimo” (Deut. 23) Cuando los fariseos criticaron a los discípulos, no fue porque comiesen trigo cuando atravesaban los campos, sino por hacerlo en el día del sábado (Luc. 6:1, 2).

Grano dejado para los pobres. La ley mosaica estipulaba que debía tenerse cuidado de los pobres, al cosechar el grano. “Y segaréis la mies de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu haza, ni espigarás tu siega, para el pobre y para el extraño lo dejarás” (Lev. 23:22). Ruth la moabita se aprovechó de esta oportunidad como que era extranjera en la tierra y así rebuscó en el campo de Booz (Ruth, cap. 2). Los agricultores árabes de esos tiempos siguen la misma costumbre antigua, aun cuando no conocen bien el precepto bíblico acerca de ello. Ellos no pensarán tocar la esquina de su campo al levantar su cosecha. Esto se deja para pobres y para los extranjeros. Puede recogerse más tarde en montón, pero se dará a los pobres, o se usará para mantener cámara para huéspedes.

CORTE Y TRANSPORTE DEL GRANO MADURO

Corte del grano maduro. El grano maduro se corta con la b Muchas veces éstas eran manufacturadas con pedernal, cuyo material abunda y por eso resultan baratas. Tiempos después alguna se hacían de bronce o de hierro, pero las primeras han prevalecido más en todos los períodos. El pedernal primeramente se pone una quijada de un animal, o en un pedazo curvo de madera. El profeta Jeremías habla de “el que tiene hoz en tiempo de la siega” (Jer. 50:16). Y el profeta Joel manda: “Echad la hoz, porque la mies está ya madura” (Joel 3:13).

La paja se hace en gavillas. El grano cortado se junta bajo el brazo y se amarra en gavillas. El salmista se refiere al guadañero que llena su mano, y el atador de manojos llenando su seno ( Salmo 129:7). Y el Cantar de los Cantares de Salomón habla de un montón de trigo (Cant. 7:2). José en su sueño vio se que hacían manojos en cl campo (Gén. 37:7). Así el grano cortado se juntaba en los brazos y luego fue atado en gavillas.

Transporte del grano al trilladero. El método más usado de transportar el grano al trilladero es como sigue: Dos manojos grandes de grano se aseguran por medio de una red de sogas poniéndose luego a unos cuantos pies de distancia uno de otro. Entonces se hace arrodillar al camello en el lugar entre los dos manojos, y luego éstas se aseguran a la albarda del animal. El que guía da la señal y el camello se levanta y principia a caminar hacia el trilladero que se encuentra no lejos de la villa. Aquí el camello se arrodilla de nuevo y se le alivia de su carga, y va luego a seguir trayendo más. Cuando se tenía un camello, fue indudablemente el método de transporte que más se usaba en los tiempos de la Biblia. De otra manera, usaban asnos con este mismo propósito. Cuando la paja y el grano se carga en un asno, se suspende de la silla plana una especie de cuna, que se pone al asno y el grano cortado se arroja sobre esta y se ata con una soga. Los hermanos de José usaron asnos para llevar los costales de grano, y también paja para alimentarlos (Gén. 42:26, 27).

TRILLO DEL GRANO

Trilladora. Una trilladora típica de Oriente es y ha sido descrita por el Sr. Thomson de la manera siguiente:

“La construcción del piso es muy sencilla. Un espacio circular diez a diecisiete metros de diámetro, se nivela, si no lo está ya naturalmente, y la tierra se alisa golpeándola sólidamente para que la tierra no se mezcle con el grano al trillarlo. Con tiempo, los pisos de estos trilladeros, especialmente los de las montanas, se cubren con un césped macizo y duro, las más hermosas y a menudo los lugares más verdes al derredor del pueblo y allí los viajeros se deleitan al levantar sus tiendas: David las llama trilladora de verano; y este es el nombre más apropiado para ellas, ya que se usan solamente en esa estación del año”.

Maneras de trillar. Tres métodos de trillar se usaban en los tiempos antiguos, y en algunos lugares de Oriente aún se usan en la actualidad.

Se usaba un mayal para trillar cantidades pequeñas del grano. Ruth debe haber usado este instrumento de madera cuando desgranó lo que había rebuscado, lo cual era como un epha de cebada (Ruth 2:17). Sin duda alguna también Gedeón usó dicho instrumento cuando estaba trillando secretamente una pequeña cantidad de trigo, por temor del enemigo. “Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lugar para hacerlo esconder de los madianitas” (Jue. 6:11).

A menudo se usaba una máquina para trillar. Un tipo primitivo de trilladora que se usaba en las tierras bíblicas actualmente se compone de dos tablas de madera unidas, de un metro de ancho y dos de largo, y en la parte inferior tienen hileras de aguieros cuadrados, y se forzan en ellos afiladas piedras o piezas de metal. Isaías describe muy bien tal instrumento: “He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes” (Isa. 41:15). Esta tabla trilladora, es tirada por los bueyes sobre el grano y el trillador se sienta o se para sobre el instrumento con la garrocha en la mano para animar a las bestias. Otro tipo de máquina trilladora tiene la forma de un pequeño vagón con ruedas cilíndricas, bajas, que sirve como serrucho. El profeta debe haber estado pensando en esta clase de instrumento cuando mencionó “la rueda de carreta” en conexión con las actividades del agricultor cuando trillaba. (Isa. 28:27, 28).

Los bueyes solos son guiados sobre el grano para trillarlo. Este método era el más común usado por los judíos en tiempos del Antiguo Testamento. Los animales se soltaban sobre la capa de grano como estaba sobre el trilladero. Muchos de los árabes ahora dirán que este es el mejor método de trillar el grano. Este debe haber sido el mismo en los días de la Biblia, porque el verbo hebreo traducido “trillar” es doosh cuya raíz significa “pisotear” (cf. Job 39:15; Dan 7:23).

A los bueyes no se les embozaban cuando trillan. Aun en estos tiempos el labrador árabe no emboza a sus bueyes cuando anda pisando el grano en el trilladero. Dicen ellos que será un gran pecado hacerlo. Esto está de acuerdo con las enseñanzas de la ley mosaica “No pondrás bozal al buey cuando trillare” (Deut. 25:4). El apóstol Pablo menciona este texto para reforzar su argumento que “Digno es el obrero de su jornal” (1 Cor. 9:9; y 1 Tim. 5:18).

Lo que el procedimiento de trilllar efectúa. Lo que sucede ha sido descrito de la manera siguiente:

“Mientras estas pesadas rastras se mueven sobre la cubierta de paja y mazorcas, ellas restregan el grano. Este por su peso y forma se hunde a través de la paja, y así escapa el ser triturado. La paja que por su ligereza se queda en la superficie, lentamente se tritura en pequeños pedazos. Así se lleva al cabo un doble propósito por efecto de este sencillo y efectivo tratamiento. No sólo se trilla el grano, sino que paja al mismo tiempo queda preparada para forraje para el ganado. En este estado de trituración se le llama teben y se usa mezclado con la cebada para alimento de todos los animales, de la misma manera que nosotros mezclamos el heno cortado con la avena: pero esta trituración es muy superior a nuestro picadero como un medio para preparar el alimento del ganado”.

SEPARACION DE LA PAJA Y EL GRANO

La separación de la paja y el grano se lleva al cabo por medio ya sea de una pala ancha o una horquilla de madera que tiene doblados los dientes. Con este instrumento el tamo, la paja y el grano se avientan contra el aire. Como generalmente hay una brisa que sopla por las tardes, este es el tiempo apropiado para hacer este trabajo. Así fue como Noemí dijo a Ruth acerca de Booz: “He aquí que él avienta esta noche la parva de las cebadas” (Ruth 3:2).

Cuando la Biblia habla del bieldo del agricultor, no quiere decir que se usara algún instrumento para aumentar el viento. Más bien, el bieldo era la pala o la horquilla de madera que se usaba cuando el grano y la paja juntos eran arrojados al viento. El profeta Jeremías habla de Dios usando el bieldo para separar su pueblo Israel: “Y aventélos con aventador hasta las puertas de lo tierra” (Jer. 15:7).

Cuando el grano y la paja están juntos, son arrojados al aire, el viento hace que el montón de material caiga como sigue: Ya que el grano es el más pesado, naturalmente cae debajo del bieldo. La paja es llevada por el viento a un lado formando un montón y el tamo más ligero y el polvo son llevados lejos por el viento. Esto dio al salmista su figura: “No así los malos: sino como el tamo que arrebata el viento” (Sal. 1:4). El tamo se quema, como lo indican a menudo las Escrituras: “Como la lengua del luego consume aristas” (Isa. 5:24). Juan el Bautista estaba familiarizado con el proceso de aventamiento y el tamo quemado. El dijo: “Su aventador en su mano está y aventará su era: y allegará su trigo en el alfolí y quemará la paja en fuego que nunca se apagará” (Mat. 3:1 Luc. 3:17).

El doctor Lambie reporta haber visto un proceso adicional usado por los árabes de las tierras bíblicas. Después de aventar contra el viento, el grano se pone sobre una roca y el agricultor usa una estera como de cuarenta y cinco centímetros en cuadro con el cual avienta el grano, mientras que un ayudante se ocupa de voltearlo a fin de quitar cualquier tamo que hubiere quedado. No hay referencia definida de esta práctica en la Biblia, pero posiblemente este método puede haberse practicado en tiempos antiguos, como medio adicional para limpiar el grano, o quizá se empleaba cuando se paralizaba el viento.

EL CERNIDO DEL GRANO

Al terminar el proceso del aventamiento, luego viene el de cernir el grano. El trigo y la cebada estarán más o menos revueltos con cierta cantidad de tamo, pequeñas piedrecillas y quizá algo de cizaña. Por eso se hace necesario cernirlo antes que el grano sea molido. Esta tarea es para las mujeres. La que lo cierne se sienta en el suelo y sacude el cedazo que contiene el grano, hasta que el tamo principia a aparecer encima, luego éste es arrojado a fuerza de aire del pulmón. Luego las piedrecillas son removidas juntamente con la cizaña. El Señor Jesús, se refirió al zarandeo de Simón Pedro cuando dice: “Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: Y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos” (Luc. 22:31, 32).

ALMACENAMIENTO DEL GRANO

Cantidades pequeñas de grano a menudo se almacenan para uso futuro de la familia, en tinajas o botijas hechas de una combinación de arcilla y mimbres. Si las cantidades de grano son mayores, se guardan en una cisterna subterránea, y la localización del lugar se guarda en secreto, cubriéndose la abertura. Pero en verdad, no había tinajas o botijas de harina en los hogares en los tiempos del Antiguo Testamento. Una mejor traducción de la palabra “tinaja”, será “jarra”. Para almacenar granos y harina se usaban jarras de barro. (cf. 1 Reyes 17:12, 14, 16; y 18:34.

Tanto las cisternas subterráneas como las construidas encima de la tierra, se han usado para almacenar granos en los tiempos modernos. En la Biblia existen tres palabras para los lugares de almacenamiento de los granos; el granero, el alfolí y los trojes (Deut. 28:8; Mat. 3:12; Prov. 3:10). Estos lugares frecuentemente se localizaban bajo la tierra. Los trojes del rico insensato de que nos habla Cristo, deben haber sido del tipo adelantado, porque él dijo: “Derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores” (Luc. 12:18). Cuando los excavadores descubrieron la ciudad de Gezer, descubrieron los graneros que habían sido importantes construcciones de tiempos antiguos. Algunos de ellos se conectaban con lugares privados, mientras que otros eran graneros públicos, evidentemente. La mayoría de ellos eran de forma circular, semejantes a algunas que han estado en uso en los planes marítimos de Palestina en años recientes. Su tamaño variaba grandemente.

Usos y costumbres de las tierras bíblicas por Fred H. Wight

About these ads

  1. alfredo estrada

    Estimados Señores,

    Agradecere recibir material de lectura biblica.

    Atentamente.

    A. Estrada

  2. ¿PORQUE CREO CONFUSIÓN LA PROFECÍA DE HEROLD CAMPING?

    Decir que lo que dijo el Pastor Harold Camping fue causa de confusión es un error, ninguna persona versada en la Biblia será confunda. Todo creyente normal sabe que Jesús vendrá a la tierra, que el fin del mundo ya ha llegado. Lo que está pasando es que la humanidad ha confiado más en lo que dice el hombre natural en vez de creer la Palabra de Dios.

    ISA 21:3 Por esta razón mis lomos están llenos de angustia; dolores se han apoderado de mí como dolores de mujer de parto. Estoy tan confundido que no oigo, tan aterrado que no veo.

    Isaías dice: “ISA 21:3 Por esta razón mis lomos están llenos de angustia; dolores se han apoderado de mí como dolores de mujer de parto. Estoy tan confundido que no oigo, tan aterrado que no veo”.

    Si miramos el texto de Isaías y podemos entender la forma alegórica a la que se refiere. El texto hace alusión a cuatro cosas muy importantes.
    1- Mis lomos están llenos de angustia.
    2- Dolores se han apoderado de mí como dolores de mujer de parto.
    3-Estoy confundió que no oigo.
    4- Tan aterrado que no veo.

    Isaías por tantos años había llevado una carga sobre sus espaldas, orando por el pueblo que se había revelado contra Elohim y por eso dijo: “Mis lomos están angustiados”. La segunda parte dice: “Dolores se han apoderado de mi como dolores de mujer de parto”. Pienso que, Isaías pensó de esa manera porque cuando una mujer va a dar luz está angustiada por su dolor; pero alegre porque viene un hijo de sus extrañas que va a nacer, hay alegría. Luego dice Isaías: Estoy confundido que no oigo, esta confusión no venía de él, sino por el pueblo que después que habían escuchado el mensaje de Dios se habían vuelto incrédulos.

    Isaías 14:30-31. Dice: Y los primogénitos de los pobres serán apacentados, y los menesterosos se acostaran confiados, más yo haré morir hambre a tu raíz, y destruiré lo que de ti quedare, o sobraré. Luego el siguiente verso dice: Aúlla, oh puerta; clama, oh ciudad; disuelta estas toda tú, filistea; porque humo vendrá del aquilón, “norte”, y no quedará uno solo en tus asambleas.

    Los profetas ya de antemano dieron muchas advertencias de una desestabilidad cristiana, por las múltiples filosofías en la que el llamado cristiano evangélico a caído. Primero porque ha confiado más en la educación Teológica y no en el Espíritu, y por eso la paloma de los cielos ya ha alzado el vuelo, y el mundo ambula en busca de la Verdad y no la encuentra. La mayor parte de las Iglesias protestantes han llegado a su fin, los teólogos ya dijeron todo, la Iglesia imperial de Roma, y sus jerarcas saben que el fin ha llegado, el catolicismo controla los gobiernos de las grandes potencias tanto del nuevo continente como del viejo continente, el mundo está en las manos de Satanás ya el tiene su sede en Roma, la economía está en las manos de unos pocos.

    Tengo enorme respeto por la honorable personalidad que escriben por estos medio; pero deben de poner atención en esto que voy a decir: No dejen confundir que el anticristo es un pobre hombresillo profetizando el fin del mundo el día 21 de mayo 2011. No el anticristo comenzó desde la era precristiana, llegó al siglo tercero, continuo hasta 406 y siguió hasta las persecuciones del año 1450 y sigue hasta hoy. En el año 325 inventó la doctrina humosionica y confundió aquellos que nuca nacieron para ser escogidos de Dios; pero los elegidos jamás serán engañados.

    ¡Como me gustaría llevar una conferencia abierta respecto a todos estos importantes enseñanzas para ayudar a muchos que están envueltos en tanta apostasía.

    De Uds. atte. Pr. Dr. Mónico Pereira Cubias.

  3. Manuel jesus p.

    Gracias por tan valiosa aportacion enriqueciendo la historia con bases bien fundadas en las escrituras,me gustaria recibir este tipo de informacion de acuerdo a sus posibilidades que DIOS ,les siga bendiciendo.

  1. 1 Vida Pastoril: El cuidado de las ovejas y cabras – Ayudas para el sermón – Fred H. Wight « Obrero Aprobado

    [...] https://cebei.wordpress.com/2008/10/22/20-escenario-biblico-vida-pastoril-el-cuidado-de-las-ovejas-y-… [...]

  2. 2 Cultivo y cosecha – Ayudas para el sermón – Fred H. Wight « Obrero Aprobado

    [...] Fuente: https://cebei.wordpress.com/2008/10/22/20-escenario-biblico-vida-pastoril-el-cuidado-de-las-ovejas-y-… [...]




Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.552 seguidores

%d personas les gusta esto: