07-COMO PREPARAR Y DIRIGIR ESTUDIOS BIBLICOS (concluye)- TEMA VII – COMO ESTUDIAR JUNTOS

estudio-biblico

TEMA VII

COMO ESTUDIAR JUNTOS

No tengas miedo. Tu trabajo es simplemente hacer las preguntas, suplir la información de base necesaria y moderar la discusión. No tienes que tener todas las respuestas a todas las preguntas.

Tampoco quieras presumir de que tu preparación te pone a prueba de cualquier otra lección que el Espíritu Santo quiera enseñar del pasaje. Tendrás que ser humilde, abierto y agradecido de todo lo que los miembros contribuyan en observación, interpretación y aplicación.

Empezar a tiempo:

Comienza el estudio a la hora anunciada. Planea los primeros minutos para que sean interesantes y beneficiosos para los que estén a la hora pero que no sean cruciales y después se pierdan los que llegan tarde.

Presentarse:

Asegúrate de que cada uno conoce a los otros. Sentaos en círculo para que todos se vean simultáneamente. Como líder, llama a las personas por su nombre.

Orar:

Cuando las circunstancias lo aconsejen empieza con una oración. En muchas ocasiones será mejor si el estudio concluye con oraciones cortas.

Leer:

Lee el pasaje para que todos se familiaricen con él. Considera varias maneras de leer el pasaje. Parece razonable leer por párrafos largos. La práctica usual de cada persona lea un versículo rompe la continuidad y lleva a la distracción, así que normalmente, evita esa tradición.

a. Que cada persona lea el pasaje una o dos veces en silencio notando casas que sugieras. Ejemplo: En Marcos 4 – “notad las características comunes de las parábolas”
b. Que una persona lea en voz alta de una versión diferente.
c. Después de leer, que alguien reviva el incidente. Puede decir la historia como si hubiese estado allí, o dramatizar los diálogos, etc.
d. Que cada uno lea el pasaje individualmente y luego pídele a cada uno que haga una observación. No hagas necesariamente un esfuerzo por coordinarlos o por comentarlos. Pide más bien, contribuciones positivas que problemas que se deriven del pasaje.

Vigila el tiempo:

Vigila el tiempo, pero no mires el reloj mientras otros están hablando. Pasa a la pregunta siguiente tan pronto como se haya alcanzado un entendimiento constructivo. Intenta cubrir todo el material aunque el pasaje no se trate exhaustivamente.

Ser creativo:

Haz las preguntas y dirige la discusión clara y creativamente.

a. Hacer que el grupo trabaje. El uso de papel y lápiz a menudo ayuda. En lo posible no respondas tus propias preguntas. Ningún daño mayor se le puede hacer a los miembros que privarlos del derecho de descubrir por sí mismos.
b. Si un miembro no puede responder una pregunta de observación, repítela o hazla más clara, pero nunca le dejes con la sensación de que es incapaz. Como esta clase de preguntas son las primeras, hay que tener cuidado de que no pongan en situación embarazosa a ningún miembro.
c. Respeta la importancia de cada individuo y de sus ideas. Al final de la discusión, cada persona recordará lo que él mismo ha pensado y expresado, por lo tanto, asegúrate de que todos tomen parte. También deja que el liderato del estudio sea “rotativo” entre los miembros cristianos.

d. Cuando hagas una pregunta de pensar, deja un cierto tiempo para que lo hagan. Haz la pregunta, deja una pausa y luego dirígete a alguien en particular.
e. Anima la discusión para que cada uno exprese sus ideas. Sin embargo, no interrumpas cuando veas que es constructiva.
f. Acentúa lo que hay de positivo en las respuestas. Los líderes necesitan tener presente la cortesía cristiana que estimulará la interacción del grupo. A nadie se le debe decir descortésmente que su respuesta es incorrecta. ¡ABSOLUTAMENTE NUNCA! Tampoco debe el líder volverse a otra persona para la respuesta. Se pueden hacer diversos comentarios como:
1. “Realmente, esa es una posición muy común hoy en día. ¿Tiene base en este texto?”
2. “Eso es algo interesante. Me imagino que habrá distintas opiniones en el grupo. ¿Le importaría a alguno más expresar sus ideas al respecto?
3. “¿Estás bien seguro que ese es el sentido que se le da en el texto, o más bien dirías que es uno de los posibles puntos de vista?”

Resumir:

Resume bien antes de concluir el estudio. Enumera una serie de puntos que dejen bien claro el propósito. Si se le pide a un participante que haga un resumen, se fortalece el sentido de unidad del grupo y el líder puede fácilmente enfatizar la aplicación.

Si seguirá otro estudio, anuncia el pasaje, el lugar y la hora antes de terminar. Saluda a los que llegaron después de comenzar el estudio.

Algunos puntos se aclaran con el estudio, otros no. Será conveniente dejarlos de lado con honestidad como “problemas sin solución”. Ningún cristiano que tenga una actitud de oración debe temer enfrentarse a tales problemas. Dios puede iluminarnos, pero no está obligado a dar satisfacción a una curiosidad ociosa. Ten presente Deuteronomio 29:29:

“…las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios,
más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre,
para que cumplamos todas las palabras de esta ley…”

Marco Tulio Cajas,

About these ads



    Deja un comentario

    Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

    Logo de WordPress.com

    Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

    Imagen de Twitter

    Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

    Foto de Facebook

    Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

    Google+ photo

    Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

    Conectando a %s



Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.544 seguidores

%d personas les gusta esto: